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jueves, 20 de diciembre de 2012

Coloquio "Soy un gusano" en Santos Ochoa.

Ocurrió hace ya más de un mes, en la ciudad de Logroño. Serían las 13:30h aproximadamente. Me encontraba de lleno con mi peculiar promoción puerta con puerta, cuando tras una de éstas apareció Antonio.

-Hola, soy Sergio, un escritor que está promocionándo la primera de sus novelas y busco a gente que le interese la lectura. No sé si será el caso.

La respuesta fue afirmativa. Seguí con mi relato: soy un escritor que se mueve de esta manera para llegar a cuantos más lectores mejor.- recuerdo que apareció su mujer, los dos se mostraron, no en un principio pero sí después, interesados por mi historia- lo hago así porque  entiendo que cuando vamos a una librería, en general, nos decantamos por autores consagrados y muy pocas veces arriesgamos por la gente que está comenzando en esto de la literatura.

Antonio me comentó que participaba en un club de lectura, en el cual hacían coloquios sobre los títulos que entre todos los miembros elegían. Me entusiasmó su rápida iniciativa en esto de comentar con el club, la lectura de "Soy un gusano".
Antonio y su mujer adquirieron un ejemplar.

Al de unos días recibí su mail: "Sergio, para diciembre, hablamos sobre tu libro"

Aquello suponía otra puerta abierta.

Gema, la coordinadora del coloquio, me dio la fecha exacta y el viernes 14 de diciembre, presenté la manera de promover mis obras puerta por puerta, el primero de mis libros...

 En la Librería Santos ochoa se dijeron cosas interesantísimas de esta experiencia, opiniones variadas y creo, que pude salir indenme de las opiniones de todos los participantes. Trato agradable, interés general por la experiencia, mensajes de ánimo y adquisición de varios ejemplares de la trilogía. Toda una muy buena experiencia. Aquí muestro las fotos con los asistentes:

Participantes del coloquio en Santos Ochoa














Alguna vez, ya he comentado que hace ya bastante tiempo que he dejado a un lado aquel "qué es lo que dirán" para mostrarme cada vez más interesado por lo que puede aparecer en la siguiente puerta que me vayan a abrir.

Club de lectura Adex en Santos Ochoa
Antonio es un claro ejemplo de lo que quiero encontrar. Es un claro ejemplo, a todas luces, de que todavía quedan personas que valoran el esfuerzo de aquellos que, aún no actuando de una forma estandarizada, creemos que con ganas, esfuerzo y optimismo, se pueden llegar a conseguir las metas y sueños, por muy dispares que lleguen a ser éstas, que nos queramos proponer.
Todo un lujo.
 
Desde aquí quiero enviar un fuerte abrazo a todos los asistentes al coloquio, a Gema como coordinadora del evento y en especial a Antonio, por atender a ese tipo loco que continua errante, ávido por encontrarse con lectores interesados en compartir esta singular pero enriquecedora experiencia. 

sábado, 15 de diciembre de 2012

Presentación de la Trilogía en Hevenday



Todo listo. Sí. El miércoles día 19 de diciembre de 2012, a las 19:30 horas, en la casa de cultura Ignacio Aldekoa (Paseo de la Florida nº 9) se realizará mi primera presentación oficial de la mano de la asociación Vitoriana, Hevenday.

Será la primera vez que hable de mis libros de una manera más estandarizada. Es cierto que llevo más de un año presentándolos puerta por puerta a todas aquellas personas que me reciben, en las diferentes provincias limítrofes a La Rioja. Todo ello cargado de experiencias interesantísimas y, ahora, veo que otra puerta se me abre y, por supuesto, quiero aprovechar la oportunidad.

Recuerdo que en una ocasión, gracias a todo lo anterior, recibí un mail de María Belén. Me comentaba en él, que era partícipe y también creadora de una  joven asociación de Vitoria dedicada a la promoción de la literatura y del cine.
El caso es que quedamos una vez, recuerdo que fue en el Hotel Lakua de la ciudad y, tanto María Belén, como Unai, Raúl, todos escritores, junto con Luis, productor de cine, me comentaron que se dedicaban a promover a escritores sirviendo de plataforma literaria y cinematográfica.

A mí, desde el primer momento me pareció una asociación interesantísima. El hecho de juntar cine y literatura sonaba magnífico. Allí fue cuando me explicaron lo de los Trailerbooks y que se prestaban a hacer uno sobre mi libro y a realizar algunas presentaciones de mis obras.

¡¡No me lo podía creer!!

 Entendí en ese primer momento que aún quedaba gente que creía en sus proyectos, que se implicaba en ellos con ilusión y además de todo ello, se mostraban abiertos a ayudar a gente que tuviera semejantes expectativas.

Os dejo el enlace del blog:

http://hevenday.blogspot.com.es/

El miércoles 19 se proyectará también el Trailerbook del primero de mis libros "Soy un gusano" de la mano de Ruth Martínez.



Así pues, os muestro la tarjeta de presentación de una también joven editorial de Burgos, que han apostado por un tipo que anda errante con un libro en la mano. Ediciones Balnea, cuyos directivos son Juanma y Ana Isabel, escritores también.


Desde aquí, os quiero agradecer enormemente, toda esta increíble ayuda.

Así que, también desde aquí, os invito a todos a os acerquéis  a Vitoria para además de asistir a la  presentación de mis libros y conocer la peculiar manera de promoverlos, visualizar el Trailerbook.

Estáis tod@s invitados.




miércoles, 5 de diciembre de 2012

Otro paso más...


Y hoy ha sido el día que he decicido dejar de contarlos. Qué bueno. Qué satisfacción ver que el trabajo realizado, aunque no esté socialmente normalizado, vaya ofreciendo sus frutos.

Sé que, en cierto modo, es una apuesta arriesgada. Mucha gente me dice; pero qué duro ¿no? eso de ir casa por casa...

En algunas ocasiones, lo confieso, sí me he dejado llevar por ese discurso tan bien enmarcado y he dicho que sí (quizá para confirmar un prejuicio establecido). Qué es duro llamar a puertas para promocionar tu libro a desconocidos.

Pero, reflexionándo un poco, creo que esa afirmación es del todo incorrecta. No es duro. Rotundamente, NO LO ES. Creo que, por desgracia, existen situaciones mil veces más complicadas.

Me explico:

En su día, hoy ya hace más de un año y a punto de concluir con toda la trilogía, decidí hablar con las personas. Saber el interés exacto que existía, en eso del leer. Comunicarme con la gente de primera mano. Conocer las diferentes pretensiones y qué les parecía el hecho de ver a un sujeto en la puerta de sus casas con un libro. Y, por supuesto y como no, también descubrir el número de personas que podrían estar interesadas en la primera de mis obras.

Lo decidí así porque quería evitar a toda costa, sufrir esas interminables colas y esperas, que suponen los esquisitos filtros de las grandes empresas en este saturado mercado editorial (desde mi punto de vista, eso sí que es una experiencia dura).
Además, mi situación laboral tampoco ayudaba. Es más, me lo decía claramente: adelante Sergio, no tienes nada que perder.
Así que, no en un principio, pero gradualmente, a medida en que pasaban las jornadas, me fui dando cuenta de que no todas las puertas eran las que se me cerraban.

Hoy, Juan Manuel y Ana Isabel, editores de Ediciones Balnea, me la están abriendo. A punto de concluir con la segunda edición de "Soy un gusano", este viaje prosigue su curso.
También me la sigue abriendo el "Diario de Burgos", con los artículos tan efectivos de Inma López y los documentos fotográficos de Valdivielso. 

http://www.diariodeburgos.es/noticia/ZE3FF0EDE-D8C8-8533-FE902644CEE628DB/20121204/escritor/ya/tiene/quien/edite

Desde aquí os quiero enviar un caluroso abrazo. Así también quiero enviarlo, a todos aquellos que me abristéis en su día las puertas de vuestras casas y, como no, estoy cada vez más convencido, a los que en un futuro me las abriréis para contribuir a que el sueño de un tipo que viaja con un libro en la mano, se haga cada vez más real.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Realmente ¿merece la pena?

Se trata de una pregunta con la que me he encontrado ya en varias ocasiones. Tras explicar a cualesquiera de las personas que se muestran interesadas por esta peculiar promoción, a veces me preguntan si realmente merece la pena el esfuerzo de ir casa por casa, en las diferentes provincias, durante, ahora ya más de un año, distribuyendo la primera de mis novelas.

Entiendo que visto desde fuera parece algo muy duro. Que hay que estar muy pirado para emprender tal tarea. Las negativas tienen que ser muchísimas, el no abrirte las puertas, los ruidos de aquellos que miran por las mirillas, las malas caras, las malas contestaciones...

Pues bien, todo esto es totalmente cierto. Pero realmente y por suerte, existe la otra cara de la moneda. Todos los días, afortunadamente, esto lo tengo más que comprobado, encuentro a gente que valora el esfuerzo. Hay personas, las pocas, que se ilusionan cuando se percatan de que es el mismo escritor  de la novela el que va distribuyéndola puerta por puerta. En alguna ocasión he tenido unas buenas charlas con diferentes lectores, despidiéndonos con un par de besos y muchas dósis de ánimo.

Por lo general, la tarea más complicada, sea romper esa línea de desconfianza que supone el encontrarte con un tipo que lleva un libro en la puerta de tu casa. Pero el caso es que existe algún tipo de magia que hace que las personas se interesen por tal método. Preguntan, escuchan, ojean el libro en un primer momento, vuelven a preguntar, lo hojean esta vez con más interés y al final, creo yo que no ven más que unas humildes intenciones de aquel que quiere ser leído y entiende que el hecho de quedarse en casa para ver qué es lo que sucede, ha quedado atrás.

Desde mi peculiar punto de vista, creo que las alternativas son muchas. Pero insuficientes para alguién que no es conocido: Twitter, Facebook, este blog, salir en periódicos, hacer entrevistas de radio, dejar libros en depósito en las diferentes librerías de las distintas provincias que voy visitando...
Todo ello supone un trabajo, sí, un trabajo que nadie que quiera ser leído debería obviar.
El caso es que en  mi caso, la mayor satisfacción que obtengo no es sólo, que por supuesto también, el que un lector acceda a la adquisición de la novela, sino el hecho de recibir una buena crítica de la lectura, el interesarse por la segunda novela, el querer la tercera, y lo mejor de todo: ¿Cuándo va a salir la siguiente?

Cuando esto ocurre, es cuando me doy cuenta de que realmente he acertado en  enfocar mi vida a la escritura. Me gusta hacerlo, he disfrutado escribiendo los tres primeros libros, disfruto hablando con la gente en las puertas de sus casas, disfruto viendo crecer cada día el número de lectores (1681 a día de hoy) y por supuesto, estoy disfrutando al escribir la cuarta novela que verá la luz en 2013.

Ahora, tras esta breve reflexión, si en un futuro alguien me pregunta: realmente ¿merece la pena?
Podré decir firmemente convencido
                                "Esto no ha hecho más que comenzar".

lunes, 5 de noviembre de 2012

Anéctotas del puerta a puerta (4)

Hoy, como ya viene siendo una costumbre desde que comencé con el blog, voy a relatar algunas experiencias más que voy recopilando en el día a día en esto de llamar puertas con la finalidad de encontrarme con lectores potenciales. Con gente a quien sorprendo en sus casas mostrándoles mi literatura, y en definitiva, con gente que valora este pequeño esfuerzo que desde hace ya un tiempo voy realizando. 
 
Logroño.
 
Recuerdo que fue una tarde. Toqué el timbre. De pronto me abre un extranjero. No había que ser un lince para darse cuenta de ello. No obstante, obvié la primera impresión, me deshice de cualquier prejuicio y opté por mostrarme como escritor que promociona la primera de sus obras con la siguiente frase ya conocida:
- Hola, buenas tardes, mira que soy Sergio, un escritor que anda promocionándo su primera novela y voy buscando a gente que le guste la "lectura".
Esperé la reacción. El hombre, con su túnica blanca, me miró. No dijo nada en un primer instante, ese momento se me aconteció largo. Siguió con el propósito de no abrir la boca, pero sí que me mostró la palma de su mano en señal de que esperara. Se adentró en el piso y gritó. Gritó con ganas. Con fuerza. Algo audible pero inefable para mis oídos.
-¿Qué estará diciendo?-me dije.
Tras unos cuantos minutos de ajetreo en el interior del piso, mi paciencia iba disminuyendo.
-Pero, aquí  habrá alguién que lea?- obviamente, la respuesta positiva iba desapareciendo de mi cabeza.
Al fin, el mismo hombre de la túnica, con un paisano vestido de igual guisa. Solo que éste último me mostró insistente un papel. Al momento, mi cara dibujó una sonrisa al comprobar que me estaban enseñando la "lectura" del gas de los últimos meses.
-No, no es eso... ya veo que no nos vamos a entender- seguí con mi tarea recordándome una y otra vez, lo gracioso de la situación.
 
También en Logroño.
 
Una mañana, antes de comer. Me abrió una mujer mayor. Normalmente en estos casos, casi siempre me encuentro con respuestas de "Ya soy muy mayor para leer", "estoy sola", "no estoy para novelas", "no sé leer"(esta es de las que más me han sorprendido, pero ocasionalmente, por desgracia, sucede), "he leído mucho pero ahora, con esta edad..."
Lolita L.M. Esta señora me dijo algo similar. "Ves mi ojo, te veo con el bueno, de forma intermitente". El caso es que le expliqué mi manera de moverme con la primera de mis obras. La conversación fue, en un primer momento, sobre las listas de espera en el hospital, sobre que ya le habían operado una vez dejándole su ojo izquierdo mal. Que no daba un duro sobre el sistema sanitario público, ni por el privado.
 
Lo que sucedió es que noté la piel de mis brazos erizarse, cuando Lolita, me dijo que tenía la friolera de noventa y un años. Me recalcó en varias ocasiones que nació en el año 1921. No me lo podía creer, esa manera de hablar, esa alegría, coherencia en sus palabras, esa energía que desprendía...
 
-¡Algunos adolescentes tienen menos nervio que usted!- exclamé emocionado.
 
Ella, mientras reía, me agarró del brazo y me llevó dentro de su casa. Me mostró obras, auténticas reliquias y colecciones de escritores tales como Galdós, entre otros... También me enseño cuadros, puesto que en el año 2001 comenzó a pintar.  Ahora lo hacía con gafas, cuya lente izquierda estaba opaca, por todo aquello de su ojo. Hacía punto..., en definitiva, nos reímos los dos, ella como si de una niña entusiasmada  se tratara, y yo, impresionado por aquella vitalidad de alguien con unas enormes ganas de vivir, con una fuerza brutal impropia de los que se conforman con eso de ser ancianos y se aferran a las derivaciones propias de tal adjetivo.
 
-Cuando quieras, puedes acercarte y charlar conmigo- me dijo con una sonrisa,  tras adquirir un ejemplar.
 
Sé que no te mueves en esto de internet y es probable que no leas nunca esto. También es cierto que me dijiste algo de una hija o nieta, no lo recuerdo bien, sobre que ella estaría al tanto. El caso es que desde aquí quiero enviarte  un  fuerte abrazo y aún con los pelos erizados, también quiero que sepas que tu actitud y alegría se me quedaron grabados muy dentro de las retinas.
 
Hoy, gracias a esa energía de Lolita, desecho más rápidamente aquellas excusas muy habituales con las que me encuentro:      
                                                     "Yo ya soy mayor para leer".  


miércoles, 17 de octubre de 2012

1500 LIBROS DISTRIBUIDOS PUERTA A PUERTA

 
 
Esta vez el "Ringg" ha sido en Logroño.

Al rato de estar hablando con Jesús después de abrirme la puerta de su casa, ha aparecido Begoña, su mujer, que tras escuchar mi relato desde algún lugar en el interior del piso, ha salido decidida a adquirir el ejemplar mil quinientos de "Soy un gusano".
La conversación se ha ido alargando y me han comentado que a su hija Sofía, le gusta mucho leer. Se trata de una futura artista puesto que está estudiando Bellas Artes.

El caso es que una vez, también me han dicho, leyeron la noticia del Diario La Rioja y han recordado que en su día, se cuestionaron el adquirir o no el libro si por casualidad yo tocaría su puerta en  alguna ocasión.

Hoy ha sido ese día. Y no ha sido un día cualquiera. Se trataba, ni más ni menos que del ejemplar mil quinientos. Es por todo ello que yo iba cargado con todo el equipo habitual; mi carpeta negra con las copias de los reportajes de los periódicos,  mi maleta al hombro repleta de ejemplares, mi bolígrafo de firmar y como en las  dos anteriores ocasiones (500 ejem. y 1000 ejem.) con la cámara fotográfica.
 
 Desde hacía ya tiempo tenía decidido el obsequiar al comprador del libro 1500 con los dos siguientes volúmenes de la trilogía. Esta mañana, el hacerlo me ha resultado muy sencillo.
 Al comprender que se trataba de una pareja encantadora, no lo he dudado un instante.

Tras recibir los tres libros, ellos me han agradecido el obsequio y no  han dudado en regalarme ni más ni menos que ¡¡cinco litros de aceite virgen extra!! puesto que poseían, según me han comentado, unos olivos en propiedad. Hoy, nada más llegar a casa, lo hemos probado con algo de pan y desde aquí quiero decir que este "oro líquido" de primerísima calidad, está exquisito.



La Trilogía al completo para Jesús y Begoña.


Una vez más, me siento enormemente satisfecho de haber podido charlar con gente que sabe apreciar el esfuerzo que supone esta peculiar promoción. Es gente como Jesús y Begoña, la que consiguen que en mi pantalla del presente, siempre queden grabadas estas dos palabras:
ES POSIBLE
 
 
Como bien sabéis, los portazos en las narices, los desprecios, las caras con sus ceños arrugados, los ambientes grises y desánimos generalizados con sus frases de "no me interesa", son habituales en mi día a día. 
Es algo con lo que hay que lidiar, no sólo en esta peculiar experiencia, sino en  el devenir de la vida.
 
Todos podemos, utilizando la metáfora del relato, relegar esas experiencias a la pantalla del pasado y triturarlas en nuestra propia máquina del olvido, para poder poner en la pantalla del presente, los mensajes que mejor nos convengan.
 
Volver a dar las gracias a Begoña, a Jesús, a Sofía (aunque no te conozca estoy seguro que sacarás, en alguna ocasión, tiempo para leer la Trilogía) por demostrarme, una vez más, que hay gente que no se conforma con ese mensaje que tenemos todos, (quiero incluirme) muy interiorizado: "Yo no abro la puerta a nadie, se oyen tantas cosas..." 
 
Hoy vosotros me habéis abierto la puerta y con ello, lográis que continue con mi humilde propósito de llegar a cuantas más personas mejor.
 
Desde aquí os envío un afectuoso abrazo así como a todos los que un buen día decidistéis escuchar a un tipo que iba con un libro en la mano.
 
Una  vez más, GRACIAS...
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 5 de octubre de 2012

Trueque en La Posada de la Almazuela.

Después de un par de días de ruta visitando Soria, una gran desconocida pero muy digna de ser vista, con su Cañón del Río Lobos, su Laguna Negra...

Viajábamos en el coche de vuelta a La Rioja, Ainara y yo. La hora de comer se acercaba y nos encontrábamos en la carretera Vinuesa a Montenegro en dirección a Montenegro de Cameros.
La idea consistía en, (además de conocer un pueblo del cual ignorábamos si en él exístían restaurantes o algo similar para echarnos cualquier cosa a la boca) solucionar el tema de la comida.
Así pues, tras un buen rato de dar curvas y más curvas, llegamos al lugar. Casas típicas de pueblo, realizadas en piedra y con ese rejunteo de arcilla oscura, tan común en los Cameros, que le daba un aspecto encantador. Calles con gran pendiente y en sus orillas edificios todos ellos, de mampostería y sillería.

El caso es que, al poco rato, vimos el cartel que andábamos buscando.
-Mira, un restaurante- dijimos.

La almazuela: posada y restaurante.

Varias vueltas y, tras aparcar, subimos una empinada cuesta. El calor apretaba, y llegamos a la puerta. Silencio. No había un alma, la tranquilidad invadía el ambiente sobre las catorce horas.
No teníamos muy claro, puesto que se trataba de un miércoles, de si hubiera alguien en su interior, o si estuviera abierto.
Tocamos el timbre. Al rato aparece una pareja.
-Hola, veníamos a comer, no sabemos si tenéis abierto...- preguntamos.
La pareja se miró.
-Bueno, tenemos cerrado...- dijeron un tanto indecisos.
No obstante, al momento, ya nos decían que si no éramos muy exquisitos, podrían hacer algo en un momento.
Por supuesto que aceptamos, pues nuestra intención era resolver el tema de la comida. Con cualquier cosa nos apañábamos.

Nos sorprendió el interior de la posada: viguería antigua, unas piedras enormes y naturales que probablemente ejercían de cimentación de alguna de las partes del edificio, en una parte de un salón que diáfano que invitaba a la relajación.  Olor a madera, pintura, en definitiva, la restauración hacía poco que se había realizado.
El comedor espectacular. Todo nuevo y decorado con el buen gusto. Ventanas que daban al exterior y enmarcaban un entorno de paz.

Nos dispusimos a comer, solos en un comedor pequeño, acogedor e impoluto, atención personalizada, trato exquisito y qué decir de la comida: Excelente, un buen vino, ensalada con codorniz escabechada que se deshacía en el paladar. Chuletillas de cordero con patatas. Un buen postre casero y café. (Para estar cerrado, nos sorprendió semejante hospitalidad).
Luego de ello una agradable charla comenzó a surgir, preguntas por aquí, preguntas por allá. ¿A qué os dedicáis? ¿Sois de por aquí?...
-Venid que os enseñamos las habitaciones.

Dos plantas, cada una con tres habitáculos de piedra, unida a lo moderno con paredes límpidas blancas, baños y esa unión de piedra y revestimiento de cerámica. Vamos, un sitio absolutamente recomendable para aquellos que busquen buenos ratos de paz y compañía exquisita.

El caso es que Helena y Pepe, tras conocer que tenía escrito tres libros, no dudaron en adquirir la trilogía al completo y tal fue la buena experiencia, que realizamos un trueque. Así pues, quedamos en ello; La trilogía, por la comida.



Aquí os recomiendo la página de La Almazuela: www.almazuela.es


Desde aquí os envíamos un fuerte abrazo de parte de Ainara y Sergio, por aquella estupenda comida y excelente compañía.

Sin esperarlo y de la nada, en ocasiones y por pura casualidad te encuentras con tesoros que muchas veces dejamos que pasen desapercibidos.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Anécdotas del puerta a puerta (3)

Hace ya algún tiempo que me he dado cuenta de que me dedico a tocar puertas de las grandes ciudades, si como tales podemos citar a Vitoria, Logroño, Bilbao, Burgos... Dejando a un lado aquellos adosados con los que comencé con esta peculiar aventura.

Sí, me doy cuenta también de que me siento a gusto, sobre todo en los edificios altos. Aquellos en los que hay muchos timbres por tocar y las posibilidades de distribución de mis libros son mayores.
Por supuesto las negativas, las malas caras, los signos de interrogación, frentes arrugadas y portazos en mis propias narices, son el pan de cada día. Pero mirándolo bien, desprendiendo aquel grano de aquella paja, puedo observar gratamente que siempre, y todos los días que salgo a distribuir el primero de los libros de la trilogía "Soy un gusano", encuentro a gente que sabe valorar el esfuerzo y me anima, de manera eficaz a seguir con mi propósito.

Comprendo que los pasos son lentos, la promoción para aquellos que comienzan desde cero, requiere un esfuerzo constante que he decidido realizar.
Ahora, tras todos estos meses siento que existe una base bajo mis pies que comienza a crecer. Un crecimiento lento, pero sin lugar a dudas, firme e implacable.

Logroño.

- ¡¡Ringg!!
Una puerta se abre en cualquier planta de un edificio. Aparece un chico joven de unos veinticinco años de edad.
- Hola buenas tardes, mira que soy Sergio, un escritor...
- Ya, ya tengo el libro- me dice tras esbozar una sonrisa.
Me alegra saberlo y quiero saber más.
- Sí, es que se lo vendiste a mi abuelo y él me lo ha recomendado. Me ha dicho que está muy bien, lo que ocurre es que aún no he tenido tiempo de leerlo.
Tras despedirme, me doy cuenta de que todo esto no es más que un proceso que está empezando a funcionar.

Vitoria.

No soy una persona que le guste el fútbol, o sí, tal y como me dijo uno en una ocasión, los partidos del Barcelona y los de la selección...

El caso es que una tarde llamé a un timbre y tras la puerta aparece también un chico de mi edad. Un tipo alto y castaño. Le expliqué mi propósito y él me escuchó atentamente.
Al final me comentó que él era comentarista deportivo; Dani Benavides en ABC Punto Radio. Que retransmitía partidos de fútbol con Jose Antonio Abellán.
No soy de los que escuchan la radio para oír los deportes pero me pareció interesante encontrarme con una persona que se dedicaba a ello, tras la conversación Dani me dijo que tenía estudios dedicados también a la literatura. Adquirió un ejemplar de "Soy un gusano" y tras alabar mi audaz actitud, me dijo que haría una reseña en twitter sobre este acontecimiento. Así lo hizo el 13 de Septiembre:

 Os lo aconsejo, un escritor de raza, de ésos que pelea por sus libros y que sólo necesita que se le conozca.

 Así yo también le prometí que le nombraría en mi blog. Desde aquí te envío un saludo y agradezco ese detalle que sin duda ayudará a mi promoción.

Haro.

En esta ocasión no fue llamando puertas. Me encontré con un conocido en un supermercado y como hacía mucho que no nos veíamos, comenzamos a hablar de cómo nos iba la vida. Tras comentarle mi peculiar difusión de mis obras accedió a subir el enlace de mi blog al suyo que tenía, me dijo, unas treinta y cuatro mil lecturas.

- Algo hará- volvió a decir.

Jose Manuel hizo lo prometido y considero, como no, todo esto como un paso más en la promoción.
Dejo el enlace a su blog en el que suele dejar post´s interesantes: http://templar-alquimia.blogspot.com.es/
Desde aquí te mando un saludo y agradezco tu ayuda.


Así pues el día a día va trascurriendo, el número de lectores va aumentando y la promoción prosigue con esa meta que me propuse un día; llegar a cuanta más gente mejor, utilizando todas y cada una de las alternativas (que no son pocas) que queden a mi alcance.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Vuelta de ¿vacaciones?





A simple vista parece que sí. Que me he tomado un periodo bien largo de vacaciones. Pero para los que seguís este blog, sabéis de sobra que la crisis no es buen aliado para todas las personas que una vez tuvimos la mala suerte, o buena, ¿quién lo sabe? de desprendernos de este mercado laboral cada día más enfermo y deteriorado.
Sí, ocurrió el diecinueve de julio. Fue en esa fecha cuando dejé a un lado mi peculiar promoción para volver a ese mercado laboral.

-Bueno- me dije- quizás la crisis me vaya a dar un respiro...

Nada más lejos de la realidad. A día de hoy, y tras este mes y pocos días, vuelvo a estar sin trabajo. El periodo estival concluye tal y como lo hacen los contratos eventuales. En aquel entonces quise compaginar ambas tareas (el nuevo horario laboral y la promoción)  pero creedme que si bien lo intenté en diversos días, el cansancio de la jornada y las altas temperaturas de este agosto, no ayudaron en absoluto. Así pues, decidí disfrutar de estas merecidas ¿vacaciones? en esta peculiar promoción y distribución de ejemplares puerta por puerta. En este mes y algunos días escasos, la venta de libros se ha visto reducida a unos cuantos ejemplares, realizados en días en que me veía con ganas y fuerzas para no olvidarme de esas caras de la gente al abrir, extrañados, las puertas de sus casas y encontrarse a un tipo con un libro en la mano. 

Pero lo bueno de todo esto es que no me siento en absoluto defraudado. Es cierto que me ha tocado vivir en este estado de inestabilidad. Por supuesto, ahora, en este nuevo septiembre, no comienzo desde el origen, tal y como lo hice hace  casi un año en aquel octubre de dos mil once. Ahora sé a ciencia cierta que me queda una experiencia gratificante. Me sé leído por más de mil personas y en ocasiones la gente me pregunta por la edición de un cuarto volumen. No deja de ser satisfactorio.

Sé además que el camino de la promoción de la trilogía no ha hecho más que comenzar. Ahora, con el tiempo que dispongo, con temperaturas más agradables y con el cuarto libro formándose, tengo muchas más ganas de ir conociendo a más gente para seguir explicándoles mis intenciones.

Es verdad que este mes he trabajado y de lo lindo, y mucho se aleja de unas vacaciones de agosto, pero sé que han habido diversos logros en todo este tiempo atrás; ya poseo una segunda edición del primer libro "Soy un gusano", sé que la trilogía gusta a mucha gente, que los medios de comunicación ayudan, que siempre hay personas que te abren sus puertas y valoran tu esfuerzo... el camino no ha hecho más que comenzar.
Es por todo ello, por lo que considero esta entrada, como otro comienzo importante para la promoción de mi literatura, puesto que las opiniones de los lectores no hacen más que animarme cada día. La base se va haciendo cada día más firme y estoy ahora mucho más convencido, de que la escalera está situada en la pared correcta.

Una vez más, gracias por vuestro apoyo.

lunes, 6 de agosto de 2012

2ª EDICIÓN "SOY UN GUSANO"

Pues sí, a día de hoy tengo ya en mis manos la segunda edición del primero de los libros de la trilogía: aquel con el que me muevo.
 
Todo ello gracias a este modo de ir tejiendo una red que con el pasar de los días se va haciendo más y más extensa. Gracias a esta peculiar manera de dar a conocer mis libros, Ana Isabel y Juan Manuel, editores de EDICIONES BALNEA, situada en Burgos, me ofrecieron la oportunidad de editar con ellos, puesto que les gustó la idea de mi promoción.

http://edicionesbalnea.es/


2ª edición "Soy un gusano"
Esto ocurrió en Junio en la presentación del libro "Con la fuerza de su interior" cuya autora es Ana Isabel. Tras aquel acontecimiento, y después de charlar un rato me propusieron editar con ellos y  aquello lo interpreté como una puerta más que se abría en esta peculiar promoción.

No lo dudé y tras este  breve periodo de tiempo, ya tengo la segunda edición del libro. Un libro con el que seguiré promocionándome con la finalidad de llegar a cuantas más personas mejor. Siguen siendo buenos los comentarios y gracias a toda esa gente que valora este esfuerzo, sigo acrecentando estas ganas de que la Trilogía salga a la luz, ya sea en Burgos, Navarra, Alava, Logroño, Bilbao y los sitios que me puedan quedar a mano.

Es en estos momentos cuando considero que aquella pequeña idea  que surgió hace ya unos cuantos meses, va haciéndose cada día más fuerte. La cifra de libros distribuidos va aumentando a pesar de todas las inclemencias que nos quieran imponer; que si la disminunción del porcentaje de ventas en librerías, editoriales... que si el formato digital va en aumento disminuyendo la venta en papel... que si la piratería... y toda esta crisis que nos lleva a eliminar gastos superfluos, dejando a un lado literatura, música, museos, teatro, cine y demás recursos culturales.
A mi modo de ver, la cultura es algo que nos inquieta, que nos llena, que no podemos evitar dejar de sentir, de gozar, de viajar por diversos mundos, de consumir...
Es decir, todo ello hace que por muy mala que nos muestren la realidad, siempre quedará un buen libro, película, obra teatral etc, que nos transporte hacia otros lugares ficticios, imaginarios, reales, pasados, presentes o futuros, los cuales  nos muestren que existen muchas posibilidades que siempre estarán a nuestro alcance. Únicamente nos queda proponérnoslo.



miércoles, 18 de julio de 2012

Un hallazgo sorprendente.

Esto me ha ocurrido en el día de hoy. Es algo que realmente me ha llamado la atención. Sí, ya he comentado en alguna ocasión que no soy muy ducho en esto de la informática. No obstante, a pesar de ello hoy he enredado en el blog porque quería hacer alguna entrada sobre esta peculiar experiencia que día a día voy realizando. En esto, e indagando en los seguidores del blog, descubro, ante mi sorpresa que uno de ellos, en concreto, Sparda, había comentado la experiencia que tuvo un día con un tipo que llamó a su puerta.

Reconozco que he dado muchas vueltas, sobre todo en la pantalla del pasado, pero al fín, creo no equivocarme en que esta chica es de Vitoria.
Ella expresa su experiencia en su blog en la entrada "Una visita inesperada" http://eleazar-writes.blogspot.com.es/

Me ha gustado conocer la sincera impresión de esta chica y su manera de relatar la forma de tratar a un extraño que se promociona con la primera novela de una trilogía que quiere que vea la luz.
El caso es que se trata de algo inusual y sinceramente me ha gustado esa iniciativa.

No es necesario recordar a estas alturas que comprendo el incordio que supone muchas veces, tener que dejar tus tareas diarias para atender un servicio que no has solicitado. Creedme que he sufrido tal "castigo" en mis propias carnes.
Pero lo bueno de todo esto es que no solamente encuentro desprecios y cerramientos de puertas. Existe, más allá de todo ello, una distribución gota a gota, eso sí, que en alguna ocasión la han tachado de absurda.
Pero como ya sabéis, siempre procuro evitar tales experiencias limitadoras. Uno de los mensajes que quiero poner en la pantalla del presente es que "si puedes llegar a sentirte a gusto en las situaciones duras o que se tornan difíciles, es muy probable que, a partir de ahí, todo vaya a mejor."

Seguiré llamando a las puertas. Seguiré hablando con aquellas personas de mente abierta que les guste disfrutar de una buena lectura.

Desde aquí quiero agradecer de manera especial a Eleazar, porque aquel día, en Vitoria(corrígeme si me equivoco), escuchó a un tipo con un libro en la mano y una carpeta negra en la otra. Supo mantener la escucha hasta el final, y aunque no quisiera el ejemplar dedicado(cosa del todo comprensible y respetable por mi parte) accedió a pesar de ello, a recoger una de mis tarjetas, en la que además de los tres títulos de la trilogía, está la dirección de este blog.

Quiero creer que sintió curiosidad por ver de qué se trataba. De qué trataba el libro y quién demonios era el personaje en cuestión. Hasta ahí, siempre me quedo satisfecho. Pero Eleazar fue más allá. Quiso compartir la experiencia con los seguidores de su blog  y esto, realmente me enorgullece.
Con esto quiero matizar que no es únicamente la venta de mi primer libro lo que busco tras el puerta a puerta. Además de ello, por supuesto, busco, como ya muchos de vosotros sabéis; que cuando alguien entre en una librería y vea un libro en el que debajo del título figure S.H.López-Pastor, se diga:

- Pero si a éste le conozco, no solamente de haberle leído, sino también por haber hablado con él.

Sé que esta manera de proceder, nos hace erizar los prejuicios, pero también quiero recalcar que las experiencias que voy obteniendo, desgranando, desechando y acumulando, realmente merecen la pena.

Gracias por tu ayuda Eleazar.



  

viernes, 22 de junio de 2012

"SOY UN GUSANO" LLAMA A TU PUERTA.

Hoy, otro paso más se ha dado para la promoción de la Trilogía "Soy un gusano". Esta vez en el periódico semanal de Miranda.


Llevo tiempo tocando timbres por Miranda de Ebro, una localidad cercana a Haro y, lo cierto, para ser honestos, allí siempre me ha ido bien. Por supuesto, como en todos los lados siempre existen innumerables negativas, pero quiero seguir fiel a la dinámica de hacer más caso a los escasos "síes", a los que indudablemente les inculco un mayor valor, que a los muchos "noes" que en mi rutinaria tarea promocional estoy acostumbrando a escuchar.

Sin ningún tipo de duda, está dinámica se repetirá en cada jornada que pase, allí donde vaya. Es algo que la experiencia te va enseñando. No obstante, considero que todo ello supone un mal menor, puesto que a pesar de todo, el número de lectores de la Trilogía va aumentando.

Por suerte, siempre encontramos a alguien que valora el esfuerzo de aquellos que intentan hacer un ruido que nuestros oídos no están acostumbrados oír.

Aquí os dejo la entrevista del periodico que me hizo la redactora jefa del mismo; Araceli. V.V.

 http://www.sietesemanal.com/culturayocio/9770.php

De nuevo agradecer a todos los Mirandeses. No solamente a los que han adquirido un ejemplar, sino también a los que supieron escuchar un día a un tipo que iba con un libro y les sacó durante un par de minutos escasos de sus cotidianos quehaceres, para presentarles la primera parte de una Trilogía que va tomando, cada día que pasa, algo más de base.
Y por su puesto también a Araceli por su tiempo para realizar la entrevista y sacarme la foto.

jueves, 7 de junio de 2012

Anécdotas del puerta a puerta (2)

Más de una persona me ha dicho ya que escriba un libro dedicado exclusivamente a las experiencias que recibo día a día de este continuo caminar puerta por puerta.
Sinceramente creo que sí que hay material suficiente como para escribir, no sólo un libro, sino varios volúmenes.
Cada día, si realmente nos lo proponemos y nos fijamos, podemos aprender y mucho del comportamiento, a veces un tanto insulso, paranoico, enfermo y desquiciante, por no decir otras palabras, que nos definen no ya solo como sociedad, sino también como especie.

Por el momento no tengo intención de lanzarme con la tarea, puesto que quiero comprometerme con otro proyecto literario ( el cuarto ya) que tenía, desde ya hace tiempo, en mente.
El caso es que en el día, haciendo unos cálculos rápidos y poco precisos, puedo tocar unos doscientos o trescientos timbres ( a veces pienso, medio en broma, que estoy hecho un auténtico "tocabotones").

Por ahora, prefiero seguir de este modo y algunas entradas de este blog estarán dedicadas a contar experiencias del día a día, en las diferentes ciudades y localidades por las que he decidido pasar. Ahí van algunas:

Bilbao.
Esto me sucedió en el día de ayer.
      -Ring.
 Una puerta de cualquier planta de algún edificio que se encontraba cerca de donde pude aparcar se abre.
      - Hola, buenas tardes, soy Sergio, un escr..
      - Ya tengo el libro- una señora interrumpe mi discurso.
Me quedo sorprendido. Yo por aquí no había pasado antes, vamos, estoy más que seguro. Escudriño su rostro. No caigo. Lo intento. Me es imposible, lo reconozco soy un desastre para las caras.
      - Y usted, ¿Me conoce a mí? ¿Se lo vendí yo?
      - Sí, me acuerdo de tí perfectamente. Fue hace unos meses en Anguciana puesto que tengo una casa allí.
      Recuerdo haber tocado ese pueblo cercano Haro.
     - Además, tengo también el segundo- me dice.

Lo cierto es que cada vez creo más en eso de que el mundo es un pañuelo.


Miranda de Ebro.

Tras tocar el timbre, una puerta se abre. Tras ella aparece una chica.
      - No, no me interesa, gracias.
      - Veo que hay poca gente en el edificio (se trataba de un bloque nuevo) ¿Sabes si vive gente ahí?- le pregunto mientras señalo la única puerta que me quedaba de la planta.
      - Sí, pero yo que tú no llamaría, no te van a comprar, son "rumanos".- me dice torciendo el gesto.
Fiel a mi dinámica más que a los consejos ajenos, tras el cerrar de su puerta, toco el timbre de los supuestos "no compradores rumanos".
Aparece un tipo fuerte de piel morena, de unos treinta y ocho años.
Le explico lo que a todo el mundo y tras una breve charla me comenta que es camionero y que no le vendría mal leer en sus ratos libres, ya que le pareció  un libro no muy extenso.
El trato fue bueno, siendo honestos, mucho mejor que el de algunos "españoles".
Con esto quiero decir que una vez más, los prejuicios están al poder, incluso tratándose de nuestros vecinos de la puerta de al lado.

Vizcaya.

     Hay veces que son las horas, otras la zona de donde estoy tocando timbres. El caso es que me desespera el hecho de pulsar botones y tras esperar unos segundos, no recibir contestación de ninguna clase. Esto es normal si no hay nadie en casa, pero realmente, cuando pasas mucho rato de esta guisa, me resulta un tanto aburrido.
El caso es que en una de esas me encontraba. Andaba pensando. Prefiero que me digan que no, antes que esperar a una puerta que nunca se abra.
    -Ring- otra vez. Espero.
En esto, la puerta que tengo enfrente se abre de forma inusual. Con celeridad y de par en par. Tras ella un tipo de unos cuarenta años desgreñado. Parece cabal, en un primer momento.
    -Hola, Buenos...- La puerta, tras abrirse, presentarme a ese tipo que me escudriña de arriba abajo, y que no me da opción de decir tan siquiera un "Buenos días", vuelve a cerrarse tan rápido cómo se abrió.
Reconozco que me dejó bien sorprendido y me rompió los esquemas. Seguí con la tarea cada vez más convencido de que de todo tiene que haber.

Logroño.

Una señora, tras escuchar larga y pacientemente mi relato, me comenta que dada su situación no me va a coger ningún ejemplar. Algo del todo comprensible tal y cómo está la situación en la actualidad. Pero que sí que va a hablar de mí en una asociación de lectura, que va a poner carteles, que se queda con el título del libro... vamos, que va a hacer todo lo posible por ayudarme.

Sigo con mi tarea descendiendo a plantas inferiores del edificio.

   -Oye, chico- oigo desde lejos. Del piso de arriba. Alguien, intuyo, me llama.
   -¿Sí?- pregunto mientras me voy acercando.
   - Mira, sé que no es suficiente para el libro, pero quiero que no te lo tomes a mal- La señora me ofrece lo que vienen a ser unos cuatro euros- no quiero el libro, pero sí que me aceptes el dinero simplemente para que sigas hacia adelante y perdures con tu promoción.
   - No, no se confunda, señora- Le digo sonriendo- mi propósito es promocionar los libros, no pedir limosna...
   - Quiero que lo aceptes para ayudarte...- insistía.
Al fin, no acepté su dinero puesto que la convencí de que era más que suficiente el hecho de hablar de mi en la asociación de lectura. Aunque agradezco las buenas intenciones de una mujer con evidentes problemas económicos.

Vizcaya

Una señora, con prisa, sin tiempo para leer, me abrió en esta ocasión la puerta. Pude explicarle mis intenciones y tras varios minutos me explicó que valoraba mi iniciativa. Ella también, me dijo que era modista, quería ponerse a crear modelos o diseños propios y ponerse a distribuirlos puerta por puerta. El caso es que tenía hijos y se sentía mayor.
La noté emocionada. Es más comenzó a sollozar.
   -No. No me malinterpretes...- me dijo- es que te veo ahí, y luego me acuerdo de estos chavales que están ahí en el parque- hizo un gesto con el brazo, señalando afuera del edificio- que pasan las horas del día, sin motivaciones...
   Estuvimos largo rato hablando sobre cómo está la situación actual. Tras la charla le di un par de besos, puesto que fue una señora que me llenó, adquirió el libro y espero sinceramente que lo disfrute y sepa leerlo entre líneas. Me acuerdo que se llamaba Isabel. Desde aquí te envío un saludo.











miércoles, 30 de mayo de 2012

Promoción en Foto Click Leioa

Pues sí, tras haber dejado atrás ese número mil, mi intención por supuesto es seguir promocionándome. Esta vez y como no, por la provincia de Vizcaya, ya que soy de allí (concretamente de Leioa) y por ahora la he tocado poco. 
Sucedió hace ya unas semanas. Oscar, que tiene un estudio de fotografía en la localidad, tras conocer que había salido en algún que otro medio, propuso realizar alguna que otra foto para colgarla en su blog y en su estudio, con la finalidad de ampliar y ayudarme con la promoción.

No lo dudé. Está claro que todos los puntos que se puedan tocar, para alguien que parte de cero, siempre son pocos. Se trata de otra forma peculiar de dar salida a los tres libros.

Ahí estoy yo con la trilogía y frente al escaparate del estudio fotográfico, para que se vea bien claro:






Esto ya, sin duda, adquiere un caracter del todo profesional, puesto que son fotos de estudio sacadas por la mano de todo un experto. Desde aquí te envío un saludo Oscar por aquella buena mañana que pasamos.
Dejo también el enlace a la página del estudio, por si a alguien le pueda interesar, ya sabéis, bautizos, bodas, comuniones, empresas o para cualquier consulta. Estoy seguro de que os atenderán de una manera inigualable, puesto que acciones como éstas ya demuestran una actitud modélica:  http://www.clickleioa.com/



jueves, 17 de mayo de 2012

1000 LIBROS DISTRIBUIDOS

Pues sí, otro objetivo conseguido. Ahora la cifra va aumentando de tamaño gracias a todos vosotros que un día decidísteis escuchar a un tipo que iba con un libro, llamó a vuestra puerta y os explicó que sus intenciones no eran más que hacer llegar no sólo esta novela, sino toda la trilogía a cuantas más personas mejor.

Irene con el ejemplar nº 1000
Hoy, ha sido Irene. Una simpática chica de Pamplona (concretamente de Zizur Mayor) que ha decidido echarme un cable y acceder a la lectura de "Soy un gusano".



 En cierto modo, Algo dentro de mí me decía que este ejemplar sería fácil de distribuir. Sentía una especial ilusión por conocer a la persona que lo iba a adquirir.



Serían las cuatro de la tarde. El número 999 ya lo había adquirido un vecino del barrio de adosados. El sol, en Navarra y a esas horas, caía a plomo. No obstante, se agradecía un viento que conseguía paliar, sólo en parte su azote.



-¡¡¡Ringg!!!
- ¿Sí? ¿Quién es?
- Hola, buenas tardes, soy Sergio, un escritor que está promocionándo su primera novela y ando buscando gente que le interese la lectura. No sé si es el caso.
- No, no, gracias. No me interesa.

Es lo que tienen los porteros automáticos. Con ellos, nos es más fácil desprendernos de visitas inesperadas y normalmente fuera de contexto.

El caso es que trasncurrían los minutos y las llamadas a pisos seguían siendo infructuosas. No obstante, sentía que sería fácil encontrar a la persona que se interesaría por el número 1000.


Nada más lejos de la realidad:


En una de éstas, una vecina del barrio accedió a escuchar mi relato, y mis intenciones. Tras comentarle que se trataba de un ejemplar especial, creí,con ello, haber dado en el clavo. El caso es que esta vecina, que por cierto no transmitía la mayor de todas las simpatías,  después de  haberme escuchado de forma paciente, (la charla se ha acercado a unos cinco minutos de reloj)  me ha dejado bien claro que no le interesaba. Sí, por supuesto que leía, pero que no tenía intención de aquirir un ejemplar. Ni de ayudarme con el ejemplar número mil, ni nada de nada.

En esa ocasión me he quedado sorprendido, quizás todo ello, sólo gracias a mi culpa y al deseo e impulsividad de llegar cuanto antes a tan ansiada meta. Todo esto no hace más que indicarme una vez más de que vivimos en un mundo muy complejo, difícil y arduo, y que muchas veces únicamente nos queda esa pequeña luz, vocecilla, gusano, o vete a saber qué leches, que nos dice, ánimo que estoy aquí, todavía lejos pero se puede, créeme que SE PUEDE.

Entonces, haciendo más caso a ese SE PUEDE, y, por supuesto, relegando ese NO ME INTERESA a la pantalla del pasado y deslizándola lo antes posible a la máquina del olvido, proseguí con mi tarea.

Entonces, tras varios intentos más, Irene salió a recibirme y la conversación que mantuvimos se me antojo del todo agradable, y enriquecedora (todo lo contrario a la anterior). Está claro que siempre, aunque nos encontremos a cientos de personas malhumoradas, desagradables, con carácter hiriente, depresivas y asqueadas de su paso por la vida, siempre, por suerte, también existen muchísimas personas como Irene que hacen, con su carácter abierto, que todo esto bien valga la pena. Que nuestro paso por la vida sea más agradable. Desde aquí te envío un saludo.

Para mí hoy es un día especial y desde aquí quiero agradecer a Irene, también a Irantzun y a su madre por la agradable charla, a los que me animáis a seguir con vuestros comentarios y críticas de la novela, a los que habéis adquirido los otros dos volúmenes "Dos cabezas de alfiler" y  "Consciencia".  A Carmen de Burgos (foto Diario de Burgos), A Fernando de Vitoria (número 500), a Onda Cero, a Diario de Burgos, y a Diario La Rioja.., en definitiva  a todos los que, con vuestra actitud, habéis decidido valorar en estos meses el trabajo que supone esta peculiar difusión de las tres obras.

Ningún momento mejor que hoy para decir:

                                                                  ¡¡¡¡MIL GRACIAS!!!!

sábado, 5 de mayo de 2012

Diario La Rioja




Foto en el Diario de La Rioja

Fue hace ya unas tres semanas. Estaba en Logroño una mañana tocando timbres y, en una de estas, me abre una puerta un tipo amable. Me comentó, tras interesarse por mi manera de proceder, que él se llamaba Antonio y que era fotógrafo en el Diario La Rioja. En ese momento se encontraba de baja con una dolencia en su rodilla. Sucedió  de la manera más rápida. No había salido aún del edificio y recibí su llamada;

-Sergio, he hablado con los del periódico y me han comentado que ya te tenían localizado. Solamente les faltaba tu teléfono.  Me dicen que en unos días te llaman.

Así fue. Pasaron un par de días, y recibí la llamada de Benjamín, el reportero. Quedamos un martes por la mañana y allí hicimos la entrevista, junto con Juan, el fotógrafo en esa ocasión. Me comentaron que vieron el minirelato de El País Semanal y que tenían intención de contactar conmigo.

Así pues, estoy convencido de que este es otro paso más para hacer llegar mi obra a más gente.

http://www.larioja.com//v/20120502/cultura/para-vender-libro-tengo-20120502.html

Quiero recalcar en esta entrada, que veo una diferencia abismal entre los días anteriores a salir en el periodico y los días posteriores. Ahora, en Logroño, realmente es más difícil encontrarme con gente que no me conozca, le suene, o le hayan hablado de mi modo de proceder.
Siento que el puerta a puerta se me está haciendo más llevadero.

 Un ejemplo entre tantos otros:
Una chica, hoy viernes, me ha abierto la puerta de esta manera:

-Hola Sergio, a tí te conozco...
Ha sido algo que me ha llenado. Su nombre era Paloma. Hemos estado hablando un buen rato como si desde siempre nos conocieramos, sé que es algo trivial pero hay veces que las cosas simples, son las que se deben valorar. Desde aquí te envío un saludo.

Agradezco desde aquí el obsequio de la botellita de vino de Juan, y a otros tantos con los he tenido la suerte de hablar en el día de hoy.
Y por supuesto,  también agradecer a Antonio por su llamada, a Benjamín, y Juan por un reportaje que hace que todo esto se allane un poco más.

lunes, 16 de abril de 2012

Y "Consciencia" salió a la luz...

El objetivo ambicioso, marcado hace ya unos tres años, concluye al fin.
Quiero agradecer de primera mano a todos los allegados que me han animado desde un primer momento. 
Estoy orgulloso de estos tres libros que ya ven la luz.  También de conocer de primera mano a tantas personas que han decidido apoyarme en esta peculiar promoción (a día de hoy, ya suman 766 ejemplares distribuidos puerta por puerta y el número sigue creciendo).
Hoy, a pesar de haber salido, gracias sin duda al apoyo anónimo de mis lectores, en diferentes medios de comunicación: Diario de Burgos, Programa "Gente de Burgos" en Onda Cero, El País Semanal... Hoy quiero comenzar, como tenía previsto hacer, a darme a conocer de manera más exhaustiva, es decir, a comentar por mi cuenta a más medios, mi manera de proceder, las ganas inconmensurables de sacar a la luz, no sólo el primero de los libros, sino toda la trilogía.


Creo en ella. Creo en la buena intención del primer volumen, un relato sencillo de leer, intenso y marcado por unos valores, que, a mi parecer, dejan un buen sabor de boca. La metáfora de las pantallas, su sentido en la cabeza de los diferentes personajes que interactúan a través de los volúmenes, es al menos, interesante.

Un mensaje bien claro que quiero exponer aquí: "Las ideas que tú mismo pongas en tú cabeza, son las que te van ha hacer moverte hacia una u otra dirección".



Desde esa singular premisa, se construye una historia que a medida en que nos introducimos en el relato, va complicándose. La trama, narrada desde una manera de escribir, que a través de los años voy descubriendo día a día, concluye, a pesar de las desavenencias acontecidas, de manera gratificante.

Os animo a leerla. Y si queréis dedicado alguno de los tres volúmenes, no dudéis en hacérmelo saber, puesto que gracias a mi manera de proceder, estoy dispuesto a distribuir ejemplares en diversas ciudades, localidades o aldeas...

Además, es posible, que un día de éstos alguien toque el timbre de vuestra puerta y se presente;

-Hola, soy Sergio, un escritor que está promocionándo su primera novela... , ...y estoy buscando gente que le guste leer.

Aunque no leáis, aunque no queráis adquirir ningún ejemplar, aunque os pille fuera de juego..., dejádle que os cuente sus intenciones, puesto que éstas no son más que interactuar con el mayor número de personas amantes de la lectura.

miércoles, 11 de abril de 2012

Anécdotas del puerta a puerta. (1)





A lo largo de estos meses, dedicados a buscar lectores potenciales de puerta en puerta, me he encontrado diferentes curiosidades que quiero plasmar en esta entrada.


Las que siguen son algunas de ellas:


 - ¡¡Ring!!
 - Hola, soy Sergio, un escritor que está promocionando su primera novela y...
 - Hola, soy Paco, un carpintero que...
  Los dos nos echamos a reír. El hombre tuvo una salida graciosa.
El caso es que esto sucedió en Vitoria, el tal Paco, adquirió un ejemplar para su nuera.


- ¡¡Ring!!
Logroño. Fila de adosados.
- Buenos días, mira que soy Sergio...
Sale un señor que me pareció un tanto estirado, vestido de traje y corbata, cómo un pincel, digamos. Tras mi explicación;
- Lo siento, no te voy promocionar tu libro. Sí, me gusta leer, pero no voy a promocionarte.
La verdad es que me dejó un tanto perplejo. El tipo se metió dentro de su casa después de decirme que esperara en la puerta. Sentí que me cogería el libro. No encontraba otra explicación.
Al rato, aparece y me ofrece lo que vienen a ser unos cuatro o cinco euros a modo de caridad.
- No te voy a promocionar pero si necesitas ayuda...
- No, no te equivoques, me interesa que la gente lea el libro, no voy pidiendo dinero. Me estoy promocionando con la primera de las obras de la Trilogía.
- Es que no te voy a promocionar- el sujeto me lo dejó bien claro.
Por mi parte, le dejé en la puerta con sus euros en la mano. Aún no comprendo tal actitud, creo que le dejé bien claras mis intenciones, aunque aún pareciéndome extraña, puede ser respetable.



Vitoria. Zona residencial.
Las calles vacías, muros enormes que guardan mansiones tras ellos. Los porteros automáticos son mi compañía. Al rato, aparece un motorista de correos. Nos saludamos en una puerta. Él busca el buzón, yo, el timbre.
Pasan los minutos. Cada uno por su lado. El ruido del rugir del motor de la moto va y viene alternativamente entre las calles.  De nuevo el motorista de correos. Un nuevo saludo. La mañana sigue pasando. Otra vez el motorista de amarillo. Nos encontramos una vez más en una entrada y, sin dejar pasar la ocasión le explico mi proceder. Mikel, me acuerdo que se llamaba, adquirió un ejemplar.



Tudela.
-¡¡Ring!!
Un muchacho que no llega a los diez años abre la puerta.
-Hola, buenos días, ¿tienes algún mayor por ahí?
-Está mi padre, pero ahora se está duchando.
-Vale, me paso luego.
Recorro una fila de puertas de adosados y tras quince minutos vuelvo a tocar la misma puerta.
Al abrirse ésta, descubro a un señor con gafas oscuras, con la mirada perdida. Haciendo ademanes con las manos para tantear su espacio. Me percato de que se trata de un invidente.
-Hola buenos días, nada, que soy Sergio, un escritor... Veo que es invidente... ¿No? (no sé como salir de la situación) De todas formas, no sé si hay alguien que lea en la casa. El hombre me dice que no. Y, ciertamente, me sentí aliviado de tal tajante decisión.



También en Tudela.
Me abre la puerta un señor.
- Hola que soy Sergio... (prosigo con el relato)
Lo primero es una negativa. Lo segundo también. Insisto. Negativa. Duda.
- Ya echará una mano a uno que se está promocionándo...
-Pues como te la eche, ya me dices como cojo el libro.
Descubro, que el hombre carece del brazo izquierdo. Me deja k.o. Lo reconozco.


La Rioja. Santurde más concretamente.
Una bonita casa de piedra. En su fachada puedo leer. Se vende miel.
-Bueno, voy a ver si les gusta leer...- me digo.
-Sí. Sí que leo- me dice Marisa, una simpática mujer, tras mi explicación -lo que ocurre es que me pillas un poco justa
de dinero.
-Bueno, pues yo quería un tarro de miel...- tras pensar un instante-¿qué te parece si hacemos un trueque? A Marisa le pareció bien y tras dedicar el ejemplar de "Soy un gusano", me ofrece dos tarros de miel. Los dos quedamos satisfechos con el trueque.
Aquí dejo el mail que me dió Marisa, me imagino, que para solicitar un producto de lo más natural:
lacasadelasabejas@hotmail.com



-¡¡Ring!!
Reconozco que lo que viene a continuación, es una de mis anécdotas favoritas.
- ...y estoy buscando gente que le guste leer...
La chica, que me pareció un tanto ida(situada en otro lugar, vamos), me dice, tras mirar de manera fugaz el título del libro.
- Ya, ya conozco a este autor y no me gusta nada como escribe.
Me dejó sin armas. Llevaba acaso dos meses promocionándome y ya me conocía, y no sólo eso, sino que lo había leído y no le había gustado. He de admitir que la inventiva de las personas me resulta cada día más creativa. ¿Cómo se puede rebatir ese argumento?



-¡¡Ring!!
-Hola buenos días, mira que soy Sergio, un escritor...
-Ya tengo el libro- me dice una chica simpática en Miranda de Ebro.
-¿Cómo así?- pregunto con una sonrisa de satisfacción (no todos los días me encuentro con sorpresas de este tipo)
-Me lo regaló mi hermana hace unos días.
Me quedo pensativo. Rebusco en la pantalla del pasado.
-¿Rebeca?- pregunto.
-Sí- me dice la chica sorprendida- me lo regaló mi hermana Loli.
Tras una breve conversación, me entero de que aún no ha empezado con la lectura pero que pronto lo hará. En esta ocasión sí que era cierto. Me retiro satisfecho de que exista un movimiento que me es imposible controlar.

En otra ocasión relataré más anécdotas que tengo anotadas y, por supuesto, las que me vayan surgiendo en el día a día.

miércoles, 4 de abril de 2012

Una tarde en Casalarreina...

Recuerdo que ese día, de primeros de abril, rondarían las cuatro, minuto arriba o abajo. Era el segundo timbre que toqué y allí me abrió Rubén. Un tipo que escuchó mi modo de proceder y, tras adquirir un ejemplar de "Soy un gusano", me comentó que estaba inmerso en la lectura de otro libro, pero que cuando acabara, leería el mío.

Me sorprendió, en un primer momento, que quisiera hacerse una foto conmigo. Yo acepté, por supuesto, prometiéndole que la subiría al blog.
Así pues, aquí os muestro la fotografía:




Desde aquí te envío un saludo Rubén.  Gente como tú, lográis que todo esto resulte mucho más
llevadero.

lunes, 2 de abril de 2012

Minirelato en El País Semanal



Hace ya unas dos semanas que recibí un mail Rafael, periodista del periódico El País. En él me comentaba que el relato de 150 palabras que envié relatando mi particular crisis, en referencia a la convocatoria hacia los lectores, había sido seleccionado para editarse el Domingo 1 de abril.

Parece que esta historia va haciendo algo de ruido. El número de lectores cada día que pasa va creciendo y salir en este periódico de tirada nacional, sin duda, es un apoyo bastante significativo.
Vuelvo a agradecer a tod@s l@s que lográis que esta aventura sea más llevadera.




sábado, 17 de marzo de 2012

Entrevista en Onda Cero. "Gente de Burgos"

Parece ser, que el destino no me tiene, como temía yo, predestinado a dar siempre pequeños pasitos. El tema del reportaje en el periódico del Diario de Burgos, suponía un paso grande. Así pues, tan sólo dos días más tarde, recibí un mail de la locutora de radio de Onda Cero, Lydia. Me invitaba a realizar una entrevista al día siguiente para relatarle un poco mis experiencias del puerta a puerta. Todo ello suponía otro paso más grande. Y ya van dos. No cabía en mí. Acepté encantado y aquí os muestro lo que allí se dijo:





http://www.goear.com/listen/60b36cd/entrevista-sergio-hernandez-lopez-pastor

Gracias a este peculiar sistema de promocionar mis libros, hoy me ha sucedido una curiosa anécdota sobre el impacto que tienen estos medios sobre todos nosotros.

"Me encontraba en cualquier planta de cualquier edificio en Miranda de Ebro y toqué a una puerta. En seguida me abrió una señora.
- Hola buenos días- dije- mira que soy Sergio, un escritor que está promocionándo su primera novela...
- No, no me interesa, gracias.
- Solamente estoy buscando a gente que le guste leer- insistí.
- Es que tengo un problema en la vista y desde hace mucho que no leo...- recuerdo que dijo.
Ante tal negativa me dispuse a tocar la puerta colindante, tras despedir a  la señora que ya había cerrado su puerta.
La espera correspondiente a la segunda llamada se intensificaba y, en esto, a mis espaldas noto cómo se abre la puerta anteriormente cerrada.
- Oye, tú ayer, por casualidad, ¿no saliste en la radio?- la señora con el problema de visión me preguntó.
Afirmé.
- ¿Me escuchó en el programa "Gente de Burgos"?
- Sí, me ha parecido que la voz...- me sentí ilusionado- el caso es que tengo una hija que sí que le gusta leer... ¿Qué sale el libro?
Mientras se lo iba dedicando, le pregunté sobre qué le había parecido la entrevista, puesto que yo, por el momento no había tenido la oportunidad de escucharme (no había recibido aún el mail con el archivo desde Onda Cero).
- Me pareciste un chico majo, que demuestra que tiene muchas ganas de trabajar.
Aún me resuenan en los oídos tales palabras. Me siento satisfecho de tales comentarios.
Y, en realidad, creo que es totalmente cierto, puesto que, pensándolo detenidamente, es verdad que la situación por la que pasa el mercado laboral,  me ha dejado en el paro, pero en todo este tiempo puedo asegurar de manera fehaciente que ninguno esos días he estado parado."

También me encuentro a gente que me dice: "Hala, si tú eres el del periódico".
Veo que todo esto va haciendo algo de ruido.
Agradezco desde aquí a todos los que conseguis que esta labor sea más llevadera.

domingo, 11 de marzo de 2012

El escritor errante...

Sí, fue hace un par de semanas. Recibí un correo electrónico desde el Diario de Burgos. La reportera me indicaba entre otras cosas: "...son varias las personas que me han hablado de tu particular cruzada para dar difusión a tus libros..., ...me interesa ese puerta a puerta que estás realizando ahora por Burgos..., ...si te apetece contarme tu historia, ponte en contacto conmigo".

Sentí en ese momento, que la cosa iba funcionando. No solamente, distribuía mis libros, sino que los lectores hablaban entre ellos, sobre mi forma de proceder. Suponía, todo esto, no ya uno de los pequeños pasos a los que ya estoy habituado, salir en el periódico era dar un paso más grande. Por supuesto, no lo dudé. Todas las herramientas que puedan estar a mi alcance para la difusión de la trilogía, son pocas. Y, ésta era una y de las importantes:

 ¡Salir en un medio de comunicación, por vez primera!











Fue a eso de las once de la mañana cuando Carmen, una simpática señora, la cual me recibió extrañada en un principio, como es lógico, pero a medida en que le iba relatando mis intenciones, me comentó que sí que le gustaba leer. Me explicó que le parecía admirable la labor que estaba realizando. Adquirió, casi sin dudar, un ejemplar de "Soy un gusano". Se trataba del número 612.

Realizamos la entrevista con Inma, la redactora y Miguel Ángel, el fotógrafo, mientras tomábamos un café en un centro social y cultural de la barriada.
Entre otras cosas y a modo de recordatorio, quiero mencionar que ésta no es la primera entrevista que me han hecho desde que comenzó la aventura:
"Me acuerdo del pequeño Guzmán.  Un chaval de Villatoro que, después de que su madre adquiriera un libro, y tras continuar mi peculiar ruta por el pueblo, me envió al día siguiente un mail. Guzmán me solicitaba responder a unas cuantas preguntas, pues en clase le habían mandado un trabajo que consistía en realizar una entrevista a alguien. Lo hice encantado.
Tras pasar varios días, recibí otro correo en el que me decía que le había gustado el libro y a su profesor también, puesto que se lo tuvo que dejar, ya que no se creía mi existencia. Éste le puso un nueve como nota y eso hizo que me sintiera muy orgulloso."

Desde aquí te envío un fuerte abrazo. Gracias, Guzmán.

También quiero dar la gracias a Inma, la redactora, Miguel Ángel, el fotógrafó y, como no, a Carmen, la señora que aquirió el ejemplar número 612. 
  

sábado, 3 de marzo de 2012

Somos una curiosa especie.

Hay momentos en el día en el que te paras un momento para reflexionar. Observas tu situación y, casi sin querer, vuelves la cabeza para mirar hacia atrás. Te dices, ¿estaré molestando a toda esta gente con la que me encuentro? Hay situaciones en que te das cuenta de que por supuesto que lo haces.
Me ha pasado esta semana en Miranda de Ebro. No me gusta meterme en portales, subir al último piso y tocar puerta a puerta, planta a planta, para ir descendiendo las escaleras hasta llegar de nuevo al portal, tras haber promovido un poco de cultura. Pero reconozco que no siempre el día es ideal para tocar viviendas unifamiliares y adosados. El caso es que tras muchos timbrazos en uno de estos portales, me tocó en una de las plantas una puerta un tanto curiosa:

- !!Ringg¡¡- hizo sonar mi dedo atosigador en el silencio de la planta.
- ¿Quién es?- Tras la puerta, una voz gritona y falta de cortesía preguntaba- ¿Quién llama?
- Hola, que soy Sergio, un escritor que anda buscando gente que le interese la lectura- dijo mi voz, que arrastraba un eco sordo por las estrechas paredes.
- ¿Quién es?- Los oídos de lo que supuse era una señora, resultaron poco eficaces.
Mientras me resignaba para volver a insitir, la cerradura comenzó a dar vueltas. La puerta se abría.
Tras el hueco, una señora desarreglada, con malos humos.
- Hola, muy buenos días, mire, que soy Sergio, un escritor...- La mujer me miró, me analizó y su cabeza quiso comprender vete a saber qué clase de historia...
- ¡Se vaya usted de aquí!- gritó mientras yo iba  entendiendo que no le interesaba la lectura y que mucho menos me iba a dejar explicar mis intenciones- ¡váyase de aquí!
- De acuerdo- dije a la vez que pensaba que esos gritos iban a resultar caros para que mi éxito surgiera en otros hogares. El ademán fue claro. Mi dedo se dirigía hacia el timbre de la puerta vecina. Las oportunidades no se deben dejar escapar, así que pulsé el timbre. La señora seguía con su rabieta, chillando y procurando por todos los medios que abandonara, no solamente la planta, sino el portal, el edificio y todo su territorio. Agradecí que no contestara nadie; que, por otro lado, lo comprendo, en la puerta vecina.
- ¡¡Aquí no queremos propaganda de ningún tipo!! ¡¡Váyase de aquí¡¡- por suerte las otras dos puertas de la planta se hallaban a unos metros de la de la señora quejica. Es por eso que no bajé las escaleras, puesto que mi intención era encontrar a alguien que leyera en esa planta.
La señora no cesaba en su empeño.
- ¡¡Paco!!- recuerdo que chilló- ¡¡Paco, ven, ven con la pistola!!
- Hay Dios- me dije. Y fue en ese instante cuando comprendí. Más bien, dudé en un primer lugar. Me imaginé a un señor saliendo de un piso con una escopeta recortada.
- No, no lo creo posible- y viendo que no venía el tal Paco con su rebaja, timbré las dos puertas que quedaban, por quedarme tranquilo más que nada y, comprobando que la puerta se cerró llevándose los gritos de la señora, descendí las escaleras, mientras mis oídos aún escuchaban, los aullidos desesperados de una mujer que, siendo sinceros, me transmitió algo de lástima.
A pesar de ello, recuerdo que encontré también a gente muy agradable en aquella jornada.

Es más, en muchas ocasiones, o en casi todos los días, la gente se interesa por mi proyecto y me invita a sentarme en sus porches, terrazas, hogares...  para entablar alguna que otra conversación referente a la literatura. Me explican, alguno de ellos que  también escriben pero que nunca se han atrevido, por falta de tiempo muchas veces, a editar sus escritos. Yo les animo a que lo hagan, porque considero la cultura como una inversión que, sin lugar a dudas, nos beneficia a todos. El caso es que son todas estas experiencias que recojo en el día a día con las que me quedo. No considero que haya maldad en aquellas personas que tratan así (como la situación desagradable de la señora del principio) a los desconocidos. Por supuesto que existen muchísimas variables; falta de empatía, inseguridad personal, desidia, mal humor, falta de tiempo, desprecio hacia lo ajeno...
Por suerte, estas situaciones son las menos y existen sujetos amables, atentos, que están dispuestos a ofrecer un minuto de sus vidas a una persona que intenta promocionarse, de las maneras que están a su alcance.
Es por ello que considero esta aventura como una caja de sorpresas. Nunca sabes con qué situación te vas a encontrar tras las innumerables puertas que se me abren en el día a día. A pesar de todo ello me siento cada día con más ganas de descubrirlo.

martes, 28 de febrero de 2012

EL DICHOSO PERRITO.

Zona residencial, Vizcaya. Una tarde soleada y fría. Recuerdo que serían sobre las cuatro. Una fila enorme de adosados. De estos que están bien dispuestos, limpios con sus cara-vistas de color arcilla. Todo ajardinado. El cielo, azul, pincelado con alguna que otra nube blanca y esas estelas también  blancas que dejan los aviones tras sus peculiares trayectos. Silencio. Me acerco a una puerta más.

- ¡¡Rinng!!

Me pongo tenso, pues comprendo que ha sido mi dedo el causante de que los ladridos de una pequeña fiera se desencadenen. Mi cabeza entiende que no hay nada que temer, puesto que esos pequeños ladridos insidiosos pero insistentes provienen de un pequeño chucho.
-Nada que temer- me digo. Mi cuerpo rígido, parece no tenerlo tan claro.
Mis pensamientos se revolucionan como cual enjambre de abejas. La espera, quizás formada por breves y míseros instantes, se me antoja eterna.
Me armo de valor. Me acerco de nuevo  a la puerta,  puesto que parece que en la casa sólo se ha enterado de la llamada el perrillo, que no cesa en su empeño de imponer su presencia tras la barrera.
Me quiere atacar, lo veo. Lo siento arañar la puerta, ladridos y más ladridos.

- ¡¡Ringg!!- mi dedo vuelve a presionar. Entiendo que si hubiera alguna clase de peligro, el dueño metería a la fiera en una de las habitaciones del hogar. Por esa parte no hay problema.
La puerta se abre, y antes de hacerlo al completo, la pequeña ratilla ladradora se abalanza, soltando más y más ladridos descomunales. Reconozco haber visto algún programa de esos del "encantador de perros": La energía es importante. Hay que mantener la energía equilibrada para dar una impresión al cánido.
Mi cabeza sabe de eso. Lo sé. Lo tuve en cuenta. Pero reconozco que en aquella ocasión, la situación se me fue de las manos. Retrocedí. En vez de quedarme quieto y establecerme como "lider de la manada", mi pie traidor fue el causante de mi derrota. El pequeño perrito se agrandó. Se hizo enorme y lo que resultó es que se empeñó con uno de mis zapatos. Éstos bailaban presos de pánico para evitar la pequeña perturbación. Reconozco que sentía la presencia de la dueña en el umbral de la puerta. Hasta que, al fin, una horrible presión surgió en mi pie derecho. No sé si grité. De lo que sí que me acuerdo es de los pequeños y afilados dientecillos.

- ¡¿Será hijo de perra?!- Me dije a mí mismo.

 No lo solté a los cuatro vientos, por supuesto, hay que mantener el control ante los acontecimientos. La primera impresión es la que vale y ya os imagináis la penosidad del momento. Me sentía como la esencia mísma del significado "gusano". Así voy yo a promocionar libros, me dije.

- Me ha mordido- eso sí que lo solté. Se lo hice bien saber a la mujer que se abalanzó, tras esperar lo que resultó ser una eternidad, disfrutando del acontecimiento desde su puerta, creo yo, para alcanzar a la fiera desatada. Luego, en sus brazos, parecía un trozo mopa, jadeante todavía, eso sí, pero mucho menos amenazadora. La adentró. La encerró en una de aquellas mazmorras que tuviera en su piso y me preguntó que qué era lo que quería, y que la perdonara, que había sido culpa suya, que no suele morder...
viendo las buenas intenciones de la mujer, me presenté a duras penas.

- Nada, que soy un escritor que está promocionándo su primera novela- todo esto sin dejar de friccionar el lugar de la mordida para comprobar que sólo había sido un susto- y estoy buscando a gente que le guste la lectura.

- Pues sí que me gusta- dijo apurada.

La adquisición estaba realizada. Tras pocas explicaciones más ya estaba dedicando el ejemplar.

- Se habrá asustado- dije algo más calmado.
- Sí, eso es, no suele comportarse así- creí escuchar mientras me iba alejando.
Ahora tocaba proseguir con mi peculiar deslizar y con un pie dolorido.