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lunes, 31 de marzo de 2014

Guía de escalada en Álava

Hoy me ha abierto la puerta Garbiñe. Después de preguntarle por si leía o si había algún lector en casa, ella me ha comentado que también ha escrito un libro. Bueno, más bien se trataba de una Guía de escalada.
Lo curioso, (o a día de hoy quizás no tan curioso) de su historia es que ella, la ha autoeditado. Garbiñe, me ha contado, es ilustradora gráfica y es la autora de las imágenes del libro. Todo un trabajo.
Me ha gustado su historia. Quizás el libro no tenga nada que ver con la literatura narrativa, propiamente dicha, pero su forma de llegar al lector es, como tantas otras, ardua.
Siempre me interesa conocer las inquietudes de autores y formas de llegar sus obras a la gente. Desde un principio me he interesado por su obra.
Para ser honestos, yo no soy aficionado a la escalada ni mucho menos, aun así, le he propuesto un trueque.
Sorprendida, ella lo ha aceptado.

"Guía de escalada en Álava"

¿Por qué no? ¿Verdad? Uno de los propósitos de este blog es contar las diferentes realidades que me voy encontrando en "el puerta a puerta". Esta historia, sin duda, me ha resultado digna de mención.
Ella misma, me ha dicho, también es la que distribuye sus libros a las librerías y me ha contado que está contenta con la difusión del libro. Sin duda se trata de un logro.

Por supuesto, antes de despedirnos y como acostumbro a hacer, nos hemos dedicado los ejemplares y esta dedicatoria ha conseguido que en mi cara se dibuje una sonrisa. Con el permiso de Garbiñe, aquí os la muestro:





Dedicatoria:

"Para Sergio, por su entusiasmo, para que no decaiga. Seguiremos intentándolo aunque no nos apoyen!!"

¡Qué buenas palabras!

Es tan simple como eso. Seguir intentándolo. Pase lo que pase y pese a quien le quiera pesar.

Es importante que cada uno luche por lo que cree.

Desde aquí te doy las gracias, Garbiñe, por contribuir en esta historia que voy contando día a día. Un fuerte abrazo de ánimo.





viernes, 28 de marzo de 2014

Iker Pedrosa Ucero

 "Muerte del rey soldado de Rohan" y "A un verso de
Jim Morrison y otros relatos"

Hace ya unos cuantos días, una vecina me paró enfrente del portal con el objeto de hablarme de un joven escritor y poeta de la localidad de Miranda de Ebro. Ana me comentó que este escritor, Iker, se había interesado por mi forma de proceder y que le gustaría conocer más de mi historia e incluso, si era posible realizar un trueque con nuestras obras.

Ellos, un día, haciendo "zapping", me vieron en la tele hablando sobre mi manera de llegar a los lectores y de ahí la iniciativa de Iker.

Por supuesto, yo acepté encantado. Es más, le ofrecí una de mis tarjetas, para que, si fuera el caso, Iker se pusiera en contacto conmigo.


  Una de las tarjetas que me
ayudan con la promoción









Apenas pasaron unos días cuando abrí el correo y me encontré con el siguiente mensaje:


Hola,
me llamo Iker Pedrosa, escribo poesía. Confío en que no te moleste que me ponga en contacto contigo así, sin conocernos. Resulta que Ana me habló de ti y de cómo dabas salida a tus libros. ¡Me pareció impresionante y encomiable! Por no hablar de las cifras, que están muy bien. ¡Felicidades! Resultas una inspiración, porque - aparte de llegar a escribir más y mejor - una de mis asignaturas pendientes es la promoción de mi obra, ya sea en vivo o por Internet.

Ana fue tan amable de facilitarme tu tarjeta con la dirección de tu blog, que acabo de, en buena parte, leer. Es una maravilla que estés llegando a tanta gente de la manera que describes, "a puerta fría", y que tu obra tenga tan buena acogida.
Lo cierto es que tengo ganas de leer el primer libro de tu trilogía, y es por eso que me gustaría proponerte un trueque, si lo estimas adecuado. Tengo dos libros editados y todo apunta a que antes de diciembre saldrá un tercero. El primero es de relatos y los otros dos, de poesía. Ya me dirás qué te parece la idea.

En cualquier caso, te envío un afectuoso saludo.
Atentamente,
Iker.


Nunca esto me había ocurrido antes. No obstante, me pareció una idea interesante y hoy ha sido el día en que, tomando un café, hemos compartido impresiones literarias y una agradable conversación ha surgido en los minutos que han formado la charla.

  • Iker ganó en el año 2010 el "Premio del XXVII certamen poético -Ángel Martínez Baigorri-", con el libro amarillo de la foto de arriba; "Muerte del rey soldado de Rohan".

En la actualidad Iker sigue escribiendo.

Por mi parte, yo también lo hago y continuaré publicando novelas, corrigiendo estilo, leyendo y aprendiendo en el día a día. Continuaré tocando puertas. Seguiré buscando lectores. Realizaré charlas y presentaciones. Este blog, tal y como dije en su día, constituye una herramienta más para mi promoción.  
Me gusta relatar en él, las experiencias que van surgiendo. Dos años y cinco meses distribuyendo mis libros en diferentes ciudades. A día de hoy sé, que todo esto no supone simplemente vender libros...

Hoy me siento satisfecho de que Iker haya querido charlar conmigo y compartir sus obras. Esta vez, curiosamente, no he tenido que ser yo el que toque la puerta.
Me llamó la atención la frase que se sitúa en la primera línea de su mail;

 "Confío en que no te moleste que me ponga en contacto contigo así, sin conocernos."
 
 
Imagináos.
 
Un escritor se pone en contacto con vosotros y después de hablaros de sus obras, os las dedica. A mi parecer, un verdadero lujo. 

Gracias Iker por la iniciativa, por tu interés y por el trueque.

Un fuerte abrazo desde aquí.


miércoles, 19 de marzo de 2014

Anécdotas del puerta a puerta (13)


Vitoria

Todos conocemos de sobra, el miedo, muchas veces irracional, que existe cuando alguién toca el timbre de la puerta de nuestra casa. Las noticias intensificadas sobre robos, atracos, palizas e incluso asesinatos, tienen mucho que ver con ese temor.
Por la experiencia adquirida en estos dos años y cinco meses, me encuentro todos los días que salgo para promocionar mis libros, a personas que, sin duda, se ven influenciadas por la magnitud de tales informaciones.

No obstante, quizás habituado a cerramientos de puertas, malas caras y expresiones de desagrado, tengo que decir que nunca imaginé encontrarme con la situación con la que me sucedió el lunes de esta semana:

Para ser honestos, quiero dejar claro que la mañana me iba mal. Era el típico lunes... Pocos lectores me habían abierto la puerta de sus casas. Sin embargo, siempre con actitud optimista y constante, llamé, como tantas otras veces, a un nuevo timbre.

Esperé.

Oí algún que otro ruido en el interior. Supuse que había gente y volví a tocar. ¿Sería algún lector?
Al instante, la puerta se abre temerosa. Tanto o más, quizás como el hombre que se mostraba tras ella. Él no decía nada. Entonces comencé con mi presentación.
- Hola buenos días, mira que soy Sergio- pero, un momento, ¿qué es lo que era aquello? No podía ser, pensé- un escritor que está promocionándo la...- ¡Un cuchillo! el hombre llevaba un cuchillo de cocina. Con una hoja de no menos de veinticinco centímetros de longitud- la primera de sus novelas y, y...-una sonrisa nerviosa se me dibujaba en la cara. ¿Qué iba a hacer ese tipo? Estaba claro que no le había pillado trinchando un pollo. La hoja del cuchillo estaba impoluta- y estoy..., estoy buscando a gente que le interese la lectura.
¿No sé si es el caso?

Al fin pude concluir con mi discurso. La mano que agarraba el cuchillo, pude percatarme, temblaba. Al igual que lo hacía la hoja del mismo.
Por mi parte, esperaba, ansioso, una respuesta por parte de aquel sujeto.
Este giró la cabeza varias veces. Se trataba, sin duda alguna, de otro más de los innumerables "noes" con los que me encuentro en mi proceder. Fue ahí cuando dí un suspiro, probablemente de alivio.
Desde una distancia prudencial, pude lanzar la siguiente pregunta;

- ¿Siempre atiendes la puerta, con un cuchillo en la mano?

El hombre no dijo más. La cerró.

Casi cuatro mil lectores de mis novelas. Ni me quiero imaginar las miles de negativas recibidas. A lo largo de este recorrido he recibido gritos, gestos despectivos de todas las clases, aspavientos y caras desagradables, risas irónicas y muchos miramientos por encima de hombros prestigiosos. No obstante, nunca me había abierto la puerta, un perturbado- así me lo pareció- con un cuchillo en la mano.

Está más que claro que algo y muy gordo, nos está pasando como sociedad.


El libro de Mormón

Esto que cuento, sucedió también en la ciudad de Vitoria. Depués de tocar el timbre de una de las puertas ante las cuales me presento, Blanca apareció tras ella. La mujer, amablemente accedió a escuchar mi relato y luego me dijo:

- Vale, te lo cojo, si tú aceptas otro libro.
- Ah, pero es que tú ¿También escribes?- pregunté.
- No, no es mío- respondió- no lo he escrito yo, pero quiero que lo tengas. Quizás te pueda ayudar.

Blanca me obsequió con el siguiente  volumen:


Obsequio de Blanca
Me hizo gracia, una vez me hube despedido de Blanca y yendo hacia otro lugar con el libro en la mano, el hecho de que hubiera tocado la puerta a unos "Mormones".
Tengo que decir que, como ya supondréis,  también me ha ocurrido con Testigos de Jehová, curas, monjas, comerciales de empresas eléctricas, gas, Círculo de Lectores, e incluso trabajadores de Correos y conserjes en edificios de gente acomodada.

Con todos ellos hablo de mis novelas, de mi manera de proceder y les pregunto si son lectores. Algunos de ellos lo son e incluso han optado por adquirir el libro "Soy un gusano".
Se trata de pequeñas paradojas que me resultan curiosas al menos.

Quizás, debido a la educación recibida en los primeros años de mi vida, hubo una temporada en que creía en Dios. Luego, seguramente también a la educación unida a las amistades y diferentes experiencias adquiridas, esas creencias fueron distorsionándose.
Hoy si me preguntan que si soy creyente, siempre respondo con lo mismo:

Creo que es mucho más importante que el propio individuo sea el responsable de su propia existencia.

De todos modos, agradezco el obsequio a Blanca. Lo hizo, lo sé, con buena fe.
Un abrazo desde aquí.

Y una cosa más. Nunca, os lo suplico. Nunca. Aunque estéis trinchando un pollo, abráis la puerta a nadie con un cuchillo en la mano.

Queda feo.


miércoles, 5 de marzo de 2014

OBSEQUIOS LITERARIOS

Antología de relatos del taller de escritura creativa Alfa
Sucedió ayer en la ciudad de Logroño, cuando, tras tocar un timbre, la puerta se abrió y apareció tras ella un hombre. Enseguida me presenté como autor de la novela "Soy un gusano" y pregunté sobre si había alguna persona leyera en casa.
De pronto, el hombre llamó a María.

María me comentó, además que sí que era una buena lectora, que en su día participó en el Taller de escritura creativa Alfa, sita en la ciudad de Bilbao y coordinada por Ana Belén Alonso.


Ni corta ni perezosa, a la vez que iba exponiendo mi manera de proceder a la pareja, María se adentró en el piso y al momento apareció con un par de ejemplares que recogían la antología de relatos de los, nada más y nada menos, cuarenta y tres asistentes al taller.

- "De animis fabulosis" editado en el año 2004, y,
- "Sinfonía con fusas y con fusos" editado al siguiente año, esto es, 2005.

Ellos se interesaron por la manera en que hacía las cosas. Los tres estábamos de acuerdo en que abrirse camino en estas fechas es muy complicado, pero que no hay que tirar la toalla por muy dura que se tercien las situaciones y siempre seguir con la tarea.

Al final de la charla, María Solano, adquirió un ejemplar de las primera de mis novelas. Además de todo ello, y para mi sorpresa, me obsequió con los dos volúmenes de relatos.

Todos los días, antes de salir de casa e iniciar mi búsqueda de lectores, sé de antemano que la cantidad ingente de "noes" con la que me voy a encontrar en la jornada, va a ser significativa. Es probable que el método quizás no sea el más apropiado.

No obstante, por fortuna, también sé que existen personas que además de leer, también están dispuestas a escuchar y valorar este peculiar esfuerzo. Sin duda, son la actitud de estas personas las que constituyen el motor para que esta promoción siga hacia adelante. Quizás sean ellas las que me afirmen una vez y otra, que sí, que es un método poco ejercido, pero que realmente, a la larga, puede ser apropiado.

Ayer sin ir más lejos, una pareja de señores mayores también se dignaron a escuchar mi relato y adquirir la novela. Recuerdo que al despedirme, les comenté que es un libro que tiene valores y que ofrece un mensaje.
El hombre, Eduardo creo recordar, agarrándome el brazo, me contestó a continuación:

- El mensaje ya nos lo estás dando tú.

También hace ya unos pocos días y para continuar con esta clase de anécdotas, otra pareja me atendió en la puerta de su casa en Logroño. Tras la charla se interesaron por el libro y por mi manera de proceder. Les gustó mi iniciativa, vaya.
Fue cuando me disponía a tocar la puerta colindante, cuando la mujer, Conchita, se llamaba así si la memoria no me falla, se adelantó y pulsó el timbre de la vecina.

- Estos sí que leen- me dijo

La puerta se abrió y yo no tuve que decir nada. Me presentaron como un escritor de la zona que iba promocionándo él mismo sus propias obras.

- Es un luchador- exclamó el hombre.

La vecina, me escuchó y se interesó por el libro.

Aún conociéndo esa cantidad de "noes" inherentes a la promoción, son situaciones como estas, las que me empujan con insistencia hacia adelante. Ya son cerca de cuatro mil personas las que me han dicho que sí. Ellas son, sin duda, las protagonistas de esta historia. Son las que me animan constantemente y con las que me quiero quedar.

Desde aquí te envío un saludo y un fuerte abrazo María, por abrirme la puerta, escucharme, adquirir el libro y obsequiarme con las dos antologías de relatos.

Sin duda, supone mucho más de lo que buscaba.