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jueves, 26 de junio de 2014

¿Quién sabe...? Igual hasta puede funcionar...

Y lo digo en base a lo que me está ocurriendo en estos últimos días.
Yo siempre me he considerado una persona que prefiere decir -he hecho, que voy a hacer o estoy haciendo-. Lo digo así porque no creo conveniente, como se dice popularmente, "cortar el bacalao antes de tirar la red" o "vender la piel del oso antes de haberlo cazado".

Hoy os quiero contar mi experiencia en Zizur Mayor (Navarra). Hasta allí me he acercado en esta jornada para dar a conocer a los posibles lectores, mi última novela "agua". Lo he hecho como siempre, tocando puertas, una tras otra, presentándome como escritor que promociona sus obras de esa manera.

Tengo que decir que la mañana me ha ido bien desde el primer momento. He tocado el primero de los timbres y una señora, que era lectora, ha adquirido, casi sin pensárselo, un ejemplar. No obstante, la segunda señora que me ha abierto la segunda de las puertas, lo ha hecho incluso con más celeridad, si cabe. Con sólo saber que yo era el autor de la obra, ya me estaba preguntando el precio del libro. Todo un lujo a mi parecer. Sin duda, se avecinaba una buena jornada en la localidad navarra.

A los que no leen, procuro no dejarles ni siquiera la tarjeta que sirve de enlace a este blog. No sé, me los imagino ignorándola, una vez importunados, y tirándola a la papelera más cercana. Esto sí, a los que no tienen tiempo para escucharme pero, intuyo al menos que son lectores, intento ofrecerles la tarjeta en cuestión. Qué leches, siempre cabe la posibilidad de que conozcan algún que otro lector.

Y..., ¡¡¡funciona!!!

- ¡Sergio!- han escuchado, a eso de las 14:00 horas, mis oídos.

El grito, quizás apagado, provenía de lejos. Había gente en la plaza. Lo reconozco; me he girado con la intención de conocer la procedencia de esa voz que gritaba mi nombre. En pocos instantes, me he figurado que nadie se dirigía a mí. Alguien habrá llamado a algún conocido, he supuesto.

- ¡Sergio, aquí arriba!- he vuelto a escuchar, a la vez que mis ojos descubrían en el último piso de un edificio, un brazo moverse a través de la ventana- sube al Xº piso. Quiero un libro.

Alberto, tras echar una ojeada a este blog, se ha decidido, no sólo a adquirir mi primera novela, sino la Trilogía "Soy un gusano" al completo.

-Tengo que ir al coche- le he dicho (únicamente llevaba conmigo ejemplares de mi última novela)

Yo no cabía en mí. Mientras caminaba satisfecho, inmerso en mis elucubraciones... para mi sorpresa, he vuelto a escuchar mi nombre.
Esta vez, he estado vivo y he reconocido a una mujer a la cual había tocado el timbre, un par de horas antes. Agitaba su brazo desde la ventana de su primer piso.
- Quiero un libro- me ha hecho saber desde su posición. ¡Ni siquiera había llegado a mi vehículo para coger la Trilogía de Alberto!

Marta, la hija de la mujer, es la que ha echado un vistazo al blog y ha decidido adquirir un ejemplar de "agua".

Anteriormente a todo lo contado, Karlos me ha abierto su puerta. Él no leía, pero María, su pareja, sí. Tras quedar para las 16:30 horas, pues en esos momentos no tenían efectivo, pero sí ganas de adquirir un ejemplar, Karlos me ha dicho:

- Te prometo que hasta yo lo voy a leer.

Son pequeñas anécdotas que me recuerdan a Miren de Estella que, en su día, actuó de forma similar.

Hoy también, una bibliotecaria de la Universidad de Navarra, tras tocarle el timbre, me ha sugerido que done un libro a la biblioteca, pues ella lo introduciría en el archivo. Tras sorprenderme de la coincidencia, así lo he hecho y he dedicado un ejemplar de "agua" a los lectores de la biblioteca en cuestión.

Por otra parte, llevo tiempo enviando por correo postal, libros que me solicitan lectores que saben de mi proceder. Asimismo, la última experiencia que he tenido en cuanto a presentaciones se refiere, ha conseguido que mi optimismo se ampliara con creces. En Leioa experimenté la sensación que produce, tras exponer mi manera de llegar a los lectores, tener una cola larguísima de estos. Una grata experiencia. Fijaos, no era yo, esta vez, el que llamaba a las puertas...

Cada día, gracias a todo esto que cuento, me voy dando cuenta que no sólo el puerta a puerta me está funcionando, los lectores, parece ser, me van teniendo en cuenta, de una manera o de otra. Resulta fascinante.
Siempre es muy agradable encontrarte con alguno de ellos que te pregunta ¿Para cuándo la siguiente novela?

Desde aquí quiero dar las gracias a Alberto, Marta, María y Karlos, así como a los últimos lectores de hoy de la localidad de Zizur Mayor, que han decidido no sólo escucharme sino apoyarme en esta promoción.

Hoy son 4442 libros distribuidos. Agradezco el apoyo de los últimos dieciséis lectores de la jornada de hoy.


¿Quién sabe...? Hoy quiero sentirme optimista y pensar que quizá no me tenga que pasar el resto de mis días tocando puertas, para llegar a los lectores. 




miércoles, 18 de junio de 2014

Gracias Leioa

Un momento de la presentación con "agua"
Leioa es una localidad de Vizcaya, en la que he pasado los veintiocho primeros años de mi vida. Sin duda estaba obligado a hacer una presentación en el municipio. Para mí era muy importante y qué menos que hacerlo con mi última obra recién editada, esto es, "agua".

Hablaría, además, de mis anteriores novelas que conforman la "Trilogía Soy un gusano" y de mi andadura como "Escritor Errante", que promociona sus libros puerta a puerta por las diferentes provincias limítrofes a La Rioja (lugar donde resido).

Aquí tengo que citar que la acogida se me antojó espectacular desde un primer instante. La sala, a medida en que se iban acercando las 19:00h se iba llenando e incluso nos percatamos enseguida que estábamos escasos de sillas.

Asistentes a la charla
- No sabía que eras tan mediático- me dijo al oído el director de la biblioteca.

- Goyo (que así se llama él)- le dije- yo soy el primer sorprendido.

El caso es que una vez subsanado el pequeño percance, comencé con la presentación, primeramente de mis obras, destacando mi última novela, para exponer algunos de los hitos, a mi parecer, más relevantes de esta trayectoria que en su día, hace ya dos años y ocho meses, decidí emprender.

Mencioné que la crisis me abordó al comienzo, en el 2008, para subsistir un año más con un empleo en la construcción, a todas luces precario, hasta que en 2009, tuve que aceptar, de manera obligada, mi condición de desempleado.
Con todo ese tiempo disponible que ante mí se presentaba, opté por dedicarme a lo que siempre me había gustado y es por ello que comencé a escribir mis tres primeras novelas, esto es,  la "Trilogía Soy un gusano".
A su vez, intentaba involucrarme de nuevo y de alguna manera en el mercado laboral, pero comprendí, con el tiempo, que ninguno de mis intentos cuajaba.
Creo, así lo dije ayer, que la verdadera crisis te afecta cuando te percatas de manera fehaciente, de que te has quedado sin ingresos de ningún tipo. Esa, en mi opinión, es la verdadera crisis.

Goyo presentándome antes de la charla

Sé que puede parecer difícil el hecho de utilizar el método de "puerta a puerta", para hacer llegar tus libros a los lectores. Creédme si os digo que sí que lo es.
No obstante, en esa época, vi que, aquella, era una posible salida a la precariedad que ante mí se imponía.
Zury, la fotógrafa, con una de las tarjetas
que me ayudan con la promoción.

Una vez sito en territorio baldío, yermo y sumido ante la oscuridad que ofrece el mercado laboral con todas sus puertas cerradas, comencé a llamar, llamar y llamar...( lo tuve claro desde un primer momento: en el paro sí, pero no parado)
Comprobé, entonces, que mi trabajo consistía en esos momentos, en olvidarme sistemáticamente de las negativas que se me presentaban para alegrarme por cada lector que estaba dispuesto a conocer la primera de mis novelas, esto es, "soy un gusano".
Momento de la firma de ejemplares


Ayer también lo dije:

-Por fortuna, todos los días que salgo, siempre encuentro a gente que valora este peculiar esfuerzo-

Las pequeñas puertas de los lectores se me iban abriendo paulatinamente y aquella habitación oscura se llenaba gradualmente de luz.
A los medios de comunicación, los considero como puertas abiertas algo más grandes para llegar hasta los lectores.
Tener un sello editorial ayuda, a su vez. Así como ser partícipe de asociaciones culturales.

Con todo, a medida que voy conociendo el mercado editorial, lo que me queda claro es que es muy difícil que con una novela, un escritor novel, pueda subsistir en estos tiempos, por muy buena que sea ésta. Es por eso que la clave, a mi entender es; trabajar, trabajar y trabajar. Esto es, escribir y seguir escribiendo para pulir el estilo y la narrativa. Sin embargo, si no eres conocido y quieres ser leído, eso solo, por desgracia, no es suficiente.
Es por ello que intento utilizar todos los medios que están a mi alcance: facebook, twitter, escribo en este blog donde menciono la andadura, dejo ejemplares en librerías en las diferentes ciudades por las que me muevo, hago presentaciones, charlas y coloquios, pero veo que, a día de hoy, paradójicamente, lo que más me está funcionando es el puerta a puerta. No sé, quizá sea una forma más de eliminar o hacer más pequeña la barrera que existe entre lector y escritor.

Ayer, por fortuna, comprobé que también había algo más que podía funcionar.

Hoy son 4405 ejemplares distribuidos.

La "sobri" observando su dedicatoria en el libro.

Familiares, amigos, conocidos, amigos de amigos, gente que acudió quizá de refilón...
No me resta más que dar las gracias a todos por vuestra grata acogida en el día de ayer. Tengo que decir que, sin duda, y nunca mejor dicho, me sentí como en casa.

Por supuesto, agradecer también a Goyo por cederme la sala de la Biblioteca del Kultur Leioa. Un abrazo desde aquí.

En definitiva, agradezco la gran acogida y el apoyo recibido.


Gracias Leioa.







viernes, 13 de junio de 2014

Anécdotas del puerta a puerta (15)


Prosigamos con nuevas experiencias que hacen que esta aventura vaya consolidándose un poco más.

Burgos

Una mañana, tras llamar a un timbre, me abrió la puerta Noemí. La mujer, tras presentarme, escuchaba atenta mi relato, pero no sólo lo hacía ella; subido a un escalón de la escalera y atento tras su madre, se encontraba Álvaro. Un chaval de doce años de edad el cual, también atento, se interesaba por la manera con la que había decidido llegar hasta mis lectores. Les hablaba de la primera de mis novelas, del gusano que se introduce en la cabeza de Hugo y allí descubre las tres pantallas que representan la línea del tiempo. A su vez, yo iba mostrando los diferentes y últimos reportajes de prensa en los que había salido, para cerciorar firmemente que sí que era yo el autor de la obra.
Al final del relato Noemí me preguntó:

- ¿Qué sale el libro?

- Doce euros- contesté.

El pequeño Álvaro, de pronto, tomó el protagonismo terciando con un movimiento fugaz. Bajó el primer escalón que llevaba hasta el piso de arriba, para situarse enfrente de su madre. Metió su mano en el bolsillo de su pantalón y tras sacar lo que fueron quince euros;

- Te lo compro- sentenció.

Atónito y expresando una sonrisa, miré a Noemí con el objeto de conocer, por sus gestos, la opinión que le merecía a ella, como madre, tal reacción de su pequeño hijo.
Ella corroboró la decisión del chaval. Álvaro no quiso las vueltas. Quería leer el libro. Sin duda, aquella familia tenía el hábito de leer y Álvaro García Santamaría (pongo los apellidos porque -así me lo quiso transmitir- él se siente muy orgulloso de ellos).
A Álvaro le hice ver, lo importante que resultó su espontánea reacción para mi promoción. Le prometí que en unos días le pondría como protagonista en mi blog.

Imagináos. Después de recibir muchas negativas, el ánimo, a veces, suele sucumbir. La reacción de Álvaro consiguió que éstas se acumularan en el suelo con forma de balón. Esa vez no fui yo quién las chutó con fuerza para que salieran, alejándose con velocidad a través de la ventana del edificio. El pequeño Álvaro, me ayudo de manera contundente, para que prosiguiera, esta vez más liviano, con mi camino. Atesorando esta nueva experiencia, mucho más liviano, me dispuse de nuevo en una búsqueda incesante de gente lectora.

Un fuerte abrazo para Noemí y para su hijo Álvaro García Santamaría.



Estella

Sucedió en una bonita mañana en esta localidad Navarra. Para ser sinceros esto me ocurrió hace poco y era un municipio en el que nunca había estado promocionando mis novelas. Siempre que busco lectores en un barrio nuevo, me van surgiendo unas enormes ganas por conocer a la gente que mora en sus edificios. ¿Cómo se me presentará la mañana? ¿leerá la gente de aquí? ¿me encontraré con mentalidades abiertas?
Cuando me preguntan en qué provincia o ciudad tratan mejor o es más accesible la gente, suelo contestar que siempre, todos los días me encuentro a personas que me cierran las puertas y desconfían de un tipo con un libro en la mano y que ha tocado su puerta.
No obstante, en estos ya dos años y ocho meses de recorrido, lo que tengo seguro es que siempre he hallado, todos los días, a gente que valora este peculiar esfuerzo. Siempre, todos los días y en todas las localidades, pueblos, aldeas y ciudades por las que me he ido moviendo.
Por supuesto, algunas personas también me cierran instintivamente la puerta, diciéndome que no leen nada, aunque sean ávidos lectores. Todo esto, para mí, es más que comprensible si nos ponemos en la situación.

Esto último ocurrió cuando toqué una de las puertas de cualquiera de los edificios que elegí y me abrió una chica. Ella no quería hablar con alguien que hubiera tocado su puerta. A pesar de ello, logré ofrecerle una de mis tarjetas donde hay un enlace a este blog (esto ocurre muchas veces).

Salí del portal y me introduje en el colindante, subí en el ascensor y timbré en las puertas de aquella planta, luego de la inferior hasta volver a salir a la calle, para entrar en un nuevo portal, así hasta rodear el edificio. Luego de concluir con todas las puertas del mismo, caminé por las calles casi vacías del municipio. Hacía buena temperatura y ya había conocido a dos lectores en Estella.

- ¡¡Sergiooo!!- escucharon, de pronto, mis oídos.

Tras girar mi cabeza, en la calle no vi a nadie.

Al de un rato, volví a oír mi nombre y esta vez descubrí a una persona que agitaba el brazo desde su ventana.

- Sergio, sube -me dijo-, quiero un libro.

Una vez abierto el portal y ya en su puerta, Miren me comentó que en el rato en el que había dado la vuelta al edificio, había estado mirando las correrías que comento en este blog. Al parecer le parecí un tipo entregado a su causa.

-¿Qué salen los tres libros?- preguntó.

Tengo que decir que, si bien me ha sucedido esto alguna vez, no ocurre todos los días.

Tras adquirirlos, me volví a quedar a "cero" en cuanto a "noes" se refiere. No hice, aquella mañana, más que proseguir en mi búsqueda incesante de personas como Miren.

Un honor tocar aquel día tu puerta. Te envío un abrazo desde aquí y vuelvo a agradecerte el gran apoyo recibido.


Miranda de Ebro

Hacía mucho tiempo que no hablaba con la gente del municipio. Lo hice en su día -hace ya unos dos años- con la primera de mis novelas y, tengo que decir que, la experiencia  recibida siempre ha sido, al menos, interesante. Dejé de tocar las puertas de Miranda, un poco porque llegué a conocer casi todos los edificios (que tienen ascensor eso sí) de la localidad. Más del ochenta por ciento de las puertas han sido tocadas con el propósito de presentar a mi primera obra "Soy un gusano".

Sin embargo, el  miércoles de esta semana, volví a la carga, esta vez con mi última novela recién editada "agua".

No sé, ¿por qué no? ¿verdad?

Soy el mismo, pero con otro relato. Con más lectores, con más firmas, con más experiencias acumuladas y con más ganas quizá.

A pesar de todo esto, no las tenía todas conmigo. Las dudas se acumulaban desafiantes para atacarme por goteo, una y otra vez, una vez y otra. ¿Y si resulto un tanto cansino? ¿Y si no les gustó la primera de mis novelas? ¿Y sí...?
A mi favor estaba en que no todo el mundo al que había tocado la puerta en su día me la abrió. Sé que a todo el mundo no le puedo pillar en el contexto, en el momento.... sé también que, cada día más gente, aunque sea poca aún, conoce mi proceder. No voy haciendo, creo, nada malo, simplemente promociono mis libros.

El caso es que, a medida en que iba pasando la jornada, todas las dudas se fueron haciendo más pequeñas hasta que terminaron por desaparecer al abrirme la puerta Elena:

Para ser más certeros,  no fue ella quién lo hizo. Tras la puerta, apareció un hombre. Me presenté y en unos instantes giró la cabeza para llamarla.

- ¿Eres tú el escritor de Haro?- inquirió a la vez que se dirigía al interior de su piso solicitando la presencia de Elena.

Al rato apareció ella. Tantas caras y después de tanto tiempo, no logré ubicarla.
Elena me comentó que en su día adquirió "Soy un gusano". Me dijo que le encantó el relato y que quería saber más de mí.
Así pues, tras presentarme con mi última novela "agua", no dudó un instante en adquirirla.

Sin duda un acierto volver a tocar la localidad de Miranda de Ebro. Todas las veces busco, ya lo sabéis, experiencias como las contadas.

Otro abrazo para Elena y, de nuevo agradecerle el apoyo, al igual que a Noemí, Álvaro y Miren.
Sois vosotros, con vuestra actitud y mentalidad abierta, los que hacéis que esta aventura realmente merezca la pena.





"Aquí quiero recordar que el martes día 17 de junio,
 en la localidad vizcaína de Leioa, a las 19:00h 
en el aula de cultura "Kultur Leioa" (sala de prensa, 4ª planta),
 presentaré esta "andadura" junto a mi última novela "agua""



miércoles, 11 de junio de 2014

Feria del libro en Burgos, 2014

Día agradable y con buena compañía. Así se mostró la jornada del sábado 7 de junio. Se presentaba como la segunda vez que firmaría libros en la feria de la ciudad. Esta vez junto a algunos escritores de la editorial y de la asociación cultural recién creada "Entredessiguales".

Para no resultar demasiado prolijo, debido a los numerosos eventos del día, aquí os quiero mostrar algunas de las fotos que documentan las actividades de la jornada:

Con mi nueva novela:
"agua"
Nuria, compañera de letras y de editorial











Firmando el libro a Nuria;
 autora del libro "Cuando Silvia imagina"


Entredessiguales amenizando
 la Feria con sus canciones

El escritor Tomas Contell
cantando las canciones que ayudan
 a promocionar su libro:
"Vive, canta y sé feliz, a pesar de las adversidades"
Rafa con su cuadro y
 el de Blanca G. Bascones

Público asistente
Con los escritores burgaleses
 Alberto y Dani.

Algunos "Entredessiguales"

















Por supuesto, hubo muchas más actuaciones para peques y adultos, como el concurso de microrelatos, talleres de pintura, música en la calle, pinturas creadas en la jornada etc.

Sin lugar a dudas, una agradable experiencia. Una verdadera fiesta del libro que resulta aconsejable. Así que ya sabéis, para la próxima no podéis faltar.





martes, 3 de junio de 2014

Lo prometido es deuda

Sanda con "agua" y
 de obsequio "soy un gusano"
Ayer lunes a la mañana, quise acercarme a la localidad de Calahorra. Elegí al azar ese municipio con el objeto de encontrarme con el primer lector de mi última novela. Estaba ansioso por conocerle, ponerle cara, saber de él. Se convertiría en el lector que adquiriría el número 4270 de mis obras distribuidas por las diferentes provincias limítrofes a La Rioja.

Para nada se trataba del típico lunes.

Conseguí, tras aparcar y deambular un rato por las calles del municipio, acceder a un portal de un edificio alto. A pesar de lo emocionante de la situación, extrañaba a mi primera novela "Soy un gusano". No sé, tantas jornadas con ella, tantos meses, e incluso años... siempre mirando su peculiar portada granate con las características tres pantallas blancas bien delimitadas que nos hablan del tiempo. Miles de cerramientos de puertas, miles de negativas, miles de gestos despectivos... siempre nos incitábamos el uno al otro para proseguir con nuestro avance. Siempre buscando esos miles de "síes" que también han aparecido y aparecen de manera paulatina en nuestro callejear.

El caso es que esa mañana llamaba, tocaba timbres y pulsaba botones, pero nadie hacía caso a mi reclamo. Eran aproximadamente las once y en el edificio parecía no haber nadie. Se trataba, sin lugar a dudas; de un inmueble fantasma.

No obstante, yo continuaba con la búsqueda del primer lector de mi última novela. De pronto, tras la puerta, apareció un hombre de unos sesenta y tantos años. Me dijo que leía pero que no iba a coger ningún libro. Conseguí explicarme a medias, sin lograr captar el interés que necesito para que alguien adquiera el "singular" volumen. Siempre digo que, al ir de puerta en puerta, tengo un par de objetivos bien definidos: evidentemente, el primero es que mis obras se lean, pero también me interesa que la gente conozca mi proceder. Para ello dejo mi tarjeta.
Si en un principio creí haber logrado mi primer objetivo, éste se esfumó cuando el señor declaró, tras mirar la tarjeta que le había dado:

- Miraré el blog- sentenció al fin.

Bueno, al menos -me dije-,  una persona más conoce mi proceder. No sé, quizás hable de mi llamada, o del libro, a alguien...

Fue entonces cuando me conformé con mi segundo objetivo. No tenía nada más que hacer. Bueno, sí; proseguir con mi tarea de buscador insaciable de lectores. No imagináis las crecientes ganas que tenía por conocerle.

Al rato, tras entrar en el segundo portal del edificio y tocar una de las puertas, me abrió la puerta Sanda.
Tras mi presentación como escritor que promociona sus obras, vi que, al menos, éste se mostraba algo más interesado. Cogió el ejemplar, lo ojeó mientras iba escuchando mi retahíla. Antes de decidir adquirirlo, se introdujo en el piso para preguntar a su pareja, Sonia, a ver qué le parecía todo esto...
En esos momentos, era ella la que pondría -o no- cara al primer lector de mi nueva obra.

Tras unos minutos que parecieron horas, Sanda adquirió el primer ejemplar de mi última novela, "agua".

Para mi sorpresa, Sanda me comentó que trabajaba como corresponsal en el  Diario La Rioja de la comarca de Cervera, y que era partícipe en un suplemento semanal de Calahorra.
Además de todo ello, Sonia era la directora de la Biblioteca y de la Casa de Cultura de Rincón de Soto.

¡Menuda casualidad!

Ni de bromas me hubiera imaginado encontrarme con una situación similar.
El caso es que, tras adquirir el ejemplar y después de firmarlo, les comenté de seguido, que quería hacerme una foto con Sanda por haberse convertido en el primer lector de mi última novela. Para ello me propuse a sacar mi pequeña cámara digital. Cuál fue mi sorpresa cuando Sanda dijo que harían las fotos con su cámara fotográfica.
No me lo podía creer. No cabía en mí. En vez de recoger el evento con mi pequeña cámara, lo haríamos con el instrumental de un periodista profesional. ¿Qué más podía pedir? En esa ocasión fue Sonia la hacedora de las fotos.

Hablamos de hacer una presentación del libro para después de verano en Rincón de Soto.
Hablamos de literatura. Hablamos de mi trayectoria, de maneras posibles de promocíón, de lo difícil que está la situación...

Sonia y Sanda, sin duda, son dos personas de mentalidad abierta, que constituyen este nuevo capitulo en esta historia.

Desde aquí os envío un afectuoso saludo.




Trilogía "Soy un gusano"
en la Feria del libro de Burgos
"agua" en la Feria del libro
de Burgos
Por otra parte, quiero aprovechar  también esta entrada, para comunicaros que este sábado día 7 de junio, firmaré libros -si os apetece-, en la Feria del libro de la ciudad de Burgos. Estaré junto con mis compañeros y amigos de la Editorial Ediciones Balnea y la Asociación Entredessiguales, de 11:00h a 14:00h por la mañana y de 16:00h a 21:00h de la tarde.


Si queréis acercaros y charlar un rato..., allí os espero.