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viernes, 29 de agosto de 2014

octubre 2011 nº 1 - agosto 2014 nº 4656


Esto que me ha ocurrido en el día de hoy tenía que contarlo. Para mí se trata de un hito importante, interesante, alucinante, fascinante y a todas luces digno de tener una buena mención.

Hoy he hablado con Mertxe.

Para los que alguna vez habéis acudido a alguna de mis presentaciones, charlas o coloquios, quizá no os suene de nuevo, este nombre. O quizá lo hayáis olvidado. Quién sabe. El caso es que yo no lo he hecho, y creo que nunca lo haré.

Os cuento.

Allá por por octubre del año 2011, mi situación personal en cuanto a la economía se refiere, se iba a pique paulatinamente. Los dos años de desempleo iban concluyendo y tan sólo había encontrado algún que otro trabajo de tres meses, otro de un mes y otro de seis meses..., pero, en fin... nada llegaba a cuajar.
No obstante, quizá fuera ese gusano que muchos ya conocéis, el que me hablaba desde la cabeza y me mostraba imágenes en la pantalla del futuro. Lo hacía de manera tan límpida y tan clara que el pensamiento fue transformándose en creencia para metamorfosearse en absoluta convicción. ¿por qué no? una pregunta se hacía oír cada vez más y más fuerte.

En aquella época, de la Trilogía "Soy un gusano" tenía editados los dos primeros volúmenes. Esto es, "Soy un gusano" y "Dos cabezas de alfiler". En marzo del año siguiente editaría "Consciencia" y la concluiría. De todas formas, la prestación por desempleo se vería diezmada a un subsidio escaso que para nada ofrecía unas maneras dignas de realizarse en la vida. Por lo tanto, decidí, con cada una y todas de sus seis letras - lo pongo en mayúsculas: D E C I D Í- obviar a un mercado laboral deteriorado y lanzarme a la búsqueda de lectores de mis novelas.

Hoy todos sabéis que lo hago, de puerta en puerta, por las diferentes provincias limítrofes a La Rioja.

En octubre de 2011, cargué mi maleta con diez ejemplares de mi primera novela y me acerqué a la localidad alavesa, cercana a Miranda de Ebro, Rivabellosa.
Entonces comencé a tocar timbres y presentarme como autor de la novela "Soy un gusano"

- Hola, soy Sergio, un escritor que está promocionándo la primera de sus novelas y busco a gente que le interese la lectura. 

Imagináos.

-  No. No tengo tiempo; no, no leo nada; no me interesa... no, no, no y más "noes".

Pasaban los minutos. Quiero recordar que no fueron más de treinta minutos de los de reloj, cuando (aún lo recuerdo con nitidez) me acerqué a un adosado y tras su cancela, se hallaba un hombre limpiando el coche.

Me presenté.

- Yo no leo- me dijo- pero mi mujer sí que lo hace. ¿De qué va el libro? ¿Cuánto sale?

Fue entonces cuando me vi dedicando el primer volumen de la primera de mis novelas puerta por puerta. Ese ejemplar (aún lo tengo labrado a golpe de cincel en la pantalla del pasado), se lo dediqué a Mertxe.

Se había roto el hielo. En aquella mañana, recuerdo, distribuí cuatro ejemplares en tres horas.
Ni que decir tiene que ya poco importaban los "noes".


Pues bien, hoy he vuelto a Rivabellosa. Tengo que decir que estaba emocionado por saber cómo me iría en la localidad después de ya casi tres años. Hoy me promocionaría con mi cuarta y última novela "agua".

Ha sido la tercera persona que me ha abierto la puerta, gracias a ser lectora, la que se ha interesado por mi proceder. Ella se llama Ana, y tras una buena charla y después de adquirir el libro, me ha comentado que, el volumen, llegará a Sevilla, de dónde ella es natural.  Gracias Ana.

Entonces, prosiguiendo con mi habitual promoción, me he acercado a las callejuelas de adosados en las cuales comencé con este peculiar periplo que os comento. A ciencia cierta, no estaba seguro de cual sería la vivienda de mi primera lectora, Mertxe.
Tras hablar con algunos vecinos, me he percatado de que algunos ya eran sabedores de que, en su día, un escritor iba llamando a las puertas para promocionarse. Eso ha logrado que se formara una sonrisa en mi rostro.

Con todo, la intuición me decía que ese timbre al que me iba acercando y que iba a tocar, era especial.

Unos instantes después de la llamada ha aparecido una mujer tras la valla y detrás de la puerta, que se hallaba a unos metros de ésta.

- Sí ¿Quién es?- ha preguntado.
- Hola, soy Sergio, un escritor que..., ... y estoy buscando a gente que le interese la lectura.
- Sí que leemos- me ha contestado - pero ahora no tengo tiempo. Haciendo un ademán de cerrar la puerta, la mujer se lo ha pensado mejor y, de seguido, me ha vuelto a preguntar- ¿De qué va la novela?

Cuando esto sucede, sé por experiencia que al menos me van a escuchar.

Yo intuía, a todas luces, que se trataba de Mertxe. Ella me lo ha confirmado al decirme que hacía tiempo un escritor vino a su casa promocionándose de la misma manera.
Le he aclarado que era yo, que hablé, aquel día, con su marido. Ella, sin más miramientos se ha introducido en su casa y después de un rato ha aparecido con la primera de mis novelas. ¡Se trataba del ejemplar Nº 1 de mi promoción!

- Te compro ésta- ha dicho a continuación.

- Mertxe- le he dicho- tengo que hacerte una foto con los libros.


Nº 1 "Soy un gusano" -   Nº 4656 "agua"
Hoy, por fin, he puesto cara a la primera lectora de mis obras (en la promoción puerta a puerta).


La novela número 1 "Soy un gusano" y la número 4656 "agua".



Por todo ello estoy contento. Quizá satisfecho por volver a encontrarme con lectores anteriores y saber de sus impresiones. Satisfecho también porque cada día que va pasando me doy cuenta que encuentro a más gente que valora el esfuerzo que supone promocionarse uno mismo puerta a puerta. Satisfecho porque en su día, octubre 2011, distribuí cuatro ejemplares de "Soy un gusano" en tres horas y hoy, en el mismo tiempo, he conocido a nueve lectores de mi última novela "agua".

Es probable que para Mertxe, o quizá para la mayoría, todo esta experiencia no sea tan relevante como para tenerla en cuenta. Sin embargo, para mí sí que lo es y mucho. Lo quiero ver como si de un ciclo se tratase. Un ciclo que se ha cerrado. Casi tres años de búsqueda incesante de lectores. Me voy acercando a los cinco mil ejemplares distribuidos de mis novelas. El ciclo se ha cerrado.

Hoy trasciendo. Hoy empiezo de nuevo. Con más ganas. Con más fuerzas quizás. Abierto a más reportajes, a más entrevistas, a más presentaciones, a más lectores... Hoy ese ciclo se ha convertido en un alto escalón. En él yo ya me he subido. Desde aquí oteo un horizonte que se muestra completamente diferente al que observé hace ya casi tres años. Los "noes" se encuentran ahí, sí, ahí mismo, bajo mis pies. Son también ellos, los que, apelmazados con las suelas de mis zapatos, me alzan quizás un poco más alto. Ahora lo veo aún más claro.

La crisis sigue incidiendo con fuerza, por mucho que digan lo contrario. Hoy me he olvidado de ella porque quiero seguir disfrutando de nuevas charlas, siempre y muchas de las veces, "al abrigaño de una jamba".

Gracias por el apoyo a los nueve lectores de hoy de la localidad de Rivabellosa y, de modo especial, a Mertxe, por todo lo contado.


 "Si tú no trabajas por tus sueños, alguien te contratará
                                                                             para que trabajes por los suyos"

                                                                                           Steve Jobs








martes, 26 de agosto de 2014

Una valiosa ayuda.


Desde que recibiera en su día, allá por abril de este año, el prólogo de mi último libro, tenía unas ganas enormes por dar a conocer la impresión que de esta historia ha tenido la primera periodista que me dedicó unos instantes, sobre esta peculiar difusión de mis obras. Lo que en él comenta me encantó desde un primer momento porque relata desde una nueva perspectiva, mi quehacer diario en estos ya casi tres años de tocar puertas. Es por ello por lo que me gustaría que mis lectores, los que no lo son, no lo han sido o incluso los que nunca lo serán, al menos supieran el origen del porqué y el cómo de toda esta historia. 

Con su permiso, aquí os muestro el prólogo que ella me envío y en el cual me calificó como "escritor errante". Todo ello sirve como preámbulo de mi cuarta y última novela, "agua":





Al abrigaño de una jamba


         Supe de la osadía del Escritor Errante por mi amigo Óscar. Me contó que Sergio Hernández López-Pastor llamó un día a su puerta con la intención de… ¡venderle un libro! Parece el colmo del atrevimiento. Recelosos de cualquier desconocido que llama a nuestro timbre, molestos con quienes pretenden “colocarnos” sus productos y poco receptivos con las historias ajenas que invaden nuestra intimidad, la peripecia de Sergio, buscador ambulante de lectores, me pareció ingenua, audaz y valiente. Eché un vistazo a su blog, vi la foto en la web de un chico joven, tímido y sonriente, leí los comentarios que escribía sobre sus andanzas puerta por puerta, pedí a mi amigo Óscar la novela que había adquirido y decidí conocerle. 

Fue así como Sergio accedió a su primera entrevista para un medio de comunicación y empezó a darse a conocer un poco más allá del recibidor. Quedamos en la barriada Yagüe, el barrio burgalés donde esa jornada tenía previsto buscar a sus potenciales lectores. Llegó con el maletero repleto de la novela ‘Soy un gusano’, cogió unos cuantos ejemplares y empezó a llamar a las puertas…  Aquel día y a aquella hora en la zona residencial había tal silencio que parecía que no viviera nadie. Supuse, entonces, que aquella aventura no iba a durar mucho: recibir -como me confesó que le había pasado otras veces- quince negativas seguidas una mañana gris de invierno justificaría un abandono. Sin embargo Sergio solo tenía en mente la siguiente puerta: “Nunca sabes quién te va a abrir”, nos decía al fotógrafo y a mí.

Eso fue hace dos años, en marzo de 2012, y hacía otros dos que había publicado su primera novela con una editorial online. Entonces llevaba 600 ejemplares vendidos y un buen puñado  de charlas literarias, intercambio de libros y anécdotas con escritores y lectores al abrigaño de una jamba (en los comentarios que dejan en su blog, http://shlopezpastor.blogspot.com.es, hay quienes se disculpan por cerrarle la puerta, le piden el resto de la trilogía, le animan a continuar con su aventura, le agradecen la ilusión que transmite, valoran el argumento y la forma de escribir…). Con el tiempo esas mismas puertas le han llevado a conocer a sus actuales editores, le han hecho protagonista de otros reportajes y le han allanado el camino para presentar sus libros en nuevos escenarios. Hoy ya tiene más de 4.000 ejemplares distribuidos por el vecindario de Burgos, Miranda, Logroño o Vitoria y comienza una nueva aventura con ‘Agua’, el libro que usted tiene en sus manos.

En esta novela el Escritor Errante plantea un escenario que ya hay quien vaticina: sin acceso a un recurso imprescindible, la humanidad está condenada a la extinción. Como en ‘Ensayo para la ceguera’, de Saramago, Sergio H. López-Pastor propone un ejercicio de reflexión sobre lo que ocurriría si aumentaran las temperaturas del planeta y escaseara el agua -¿les suena el pronóstico, no?-. Lo hace de una manera irónica y divertida, sencilla y clara, tratando de quitar hierro sobre un asunto que debería no solo quitarnos el sueño, sino motivarnos en la búsqueda de una solución. Pero no hacen falta las moralinas para zarandear al lector.

Peleas y robos por una botella de agua, deshidratación y enfermedades, desesperanza e incertidumbre y, sobre todo, miedo a un presente desolador que nosotros mismos hemos provocado. A través de lo que le pasa a la familia de la niña Dana y la realidad que ratifica el experto Bruno (al que, por cierto, conocemos de una escatológica manera, pero la vida es así y todos tenemos momentos glamurosos y de debacle total), el Escritor Errante quiere llamar la atención sobre una situación que preferimos no plantearnos, no sea que no nos guste lo que vemos. Como con Bruno, preferiríamos  evitarnos lo desagradable y pensar que el color rosa es el tono de nuestras biografías. Aunque obviarlo no signifique que no exista.

“La humanidad sigue resistiendo a duras penas”, comenta en ‘Agua’ pronosticando un futuro incierto que está más cerca de lo que creemos. Pero probablemente, amigo lector, nada sabría de esta historia si Sergio no hubiera llamado al primer timbre para ver qué encontraba detrás de la puerta. Con espíritus valientes como el de escritor, que seguirá vendiendo sus historias casa por casa porque cree en la literatura, en lo que le reporta y en las puertas que se abren, seguro que sí. Pero no me atrevo a poner la mano en el fuego por el resto. Disfruten de ‘Agua’ y piensen que hay que llamar si queremos que nos abran.


Inmaculada López de la Hera


Tal y como decía antes, Inma es la causante del calificativo "escritor errante". Únicamente hay que pinchar en la foto de arriba y a la derecha para saber más de la noticia que me hicieron sobre mi proceder allá en 2012. Es a ella a quien debo el hecho de que tal y como comenta en el prólogo; "...empezó a darse a conocer un poco más allá del recibidor".
Una vez más, Inma, gracias por tu inestimable apoyo.

He querido rememorar esta historia porque supone una firme base en mi proceder y me ayuda a proseguir, sin lugar a dudas, de esta manera; hasta que la situación mejore, si ésta, de algún modo y en algún momento, tiene intención de hacerlo. 
Con todo, seguiré estando abierto a más reportajes, presentaciones, charlas, coloquios y medios telemáticos para dar a conocer estas cuatro obras y las que probablemente vayan apareciendo.

Asimismo, en este nuevo curso que va a comenzar, tengo unas ganas terribles de seguir tratando con más y más lectores y difundir mis relatos. Para ello, mis zapatos continuarán deslizándose por la comunidad de La Rioja y las diferentes provincias limítrofes a ésta.



                                    "Una vez y otra... una y otra vez..."