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lunes, 16 de marzo de 2015

Cuando huele a libro.

Pruebas impresas de lo que sería
 la tercera edición de "agua"
Una tercera edición de mi cuarta novela se estaba creando, cuando recibí un inesperado obsequio por parte de mi editor. 

Juanma me ofreció algo que nunca hubiera previsto: el libro impreso, pero aún sin pasar por la guillotina, sin coser y sin pegar... es decir, una auténtica prueba de lo que iba a ser la tercera edición de "agua", vamos. 



Para ser honestos, nunca había tenido el privilegio de tener entre mis manos las pruebas, los bocetos, los cuadernillos plegados e impresos de lo que iba a ser un futuro libro. Y por si esto fuera poco, se trataba de la tercera entrega de mi cuarta obra "agua".  Era algo totalmente novedoso y extraordinario. Juanma me las ofreció porque, esas pruebas, las había recibido de la imprenta y quería que yo las tuviera. 
Resulta un verdadero lujo este detalle que sin duda atesoraré, y que desde aquí quiero agradecer.

Así pues, he querido también, con estas imágenes, mostrar mi impresión ante tal respecto. Es tan fascinante notar el peso del papel, el crepitar de las hojas al moverse con soltura, el olor de las mismas, sentir la historia de "agua" desperdigada entre mis manos, advertir que he recibido una nueva edición con la que poderme hacer llegar ante futuros lectores, presentándome como escritor que quiere hacerse un hueco en este cada día más complicado mercado literario. 



Hoy son cinco mil trescientos treinta y cuatro lectores protagonistas de esta historia. Dentro de la misma, estoy involucrado en la creación de una quinta novela que hace que todo esto tenga más base. La tarea es ardua, dura a veces pero, a su vez, muy gratificante.


 


Sin embargo, se trata de una cifra que muy lejos queda de mis pretensiones. Para ser justos quiero mencionar que, si desde un principio todo esto no era más que una mera intención de poder subsistir en una coyuntura que para nada ayudaba; ahora, mis anhelos apuntan cada vez más alto. 
Estoy inmerso en esta promoción que acaba de comenzar. Involucrado en seguir disfrutando en la creación de mis novelas y abierto a nuevos proyectos literarios. 

Soy, ahora, mucho más consciente de que queda aún mucho camino por recorrer. Estoy, por supuesto, en el principio, en los primeros metros de un maratón, digamos. Quizá me lleve toda una vida, quién sabe. Tampoco tengo prisa. Disfruto y mucho al hacerlo y quiero seguir haciéndolo. Solo hay un propósito y hacia él me dirijo. Quiero dejarlo claro.
Me apasiona escribir y es con esto con lo que me quedo. Luego está la otra parte. Hacer llegar mis obras hasta los lugares que buenamente pueda. A duras penas se van consiguiendo cosas y a consecuencia de ello, muchos son los ánimos recibidos y, como ya sabéis, son los que siempre conservo.  En las situaciones difíciles, los rememoro para renovar los aires y las ganas. En esta tarea, hincar la rodilla se ha convertido en una constante, así como también lo es levantarse una y otra vez. No queda otra. 
Escribo y edito. Ando entre calles y me introduzco en edificios, me presento con mis obras, huyo de las negativas y acojo con amplia sonrisa a los que puedan mostrar un cierto interés. Luego me recojo en mi sitio para seguir escribiendo, creando y aprendiendo. Estoy cada día que pasa, más entusiasmado con este círculo que he querido crear. Quizá alejado de ese mercado laboral que a tantos nos ha dado de lado. 


Se trata de un auténtico privilegio del que a cada momento que pasa me siento más orgulloso.

Indudablemente, esta última prueba de "agua" me recuerda que todo esto va adquiriendo más base. 

Quizá esta entrada no sea más que un apoyo, un guiño al libro de papel que tanto nos ha acompañado a lo largo de los siglos. Y que aun existiendo nuevos y potenciales formatos que rivalizan con el libro impreso, sin duda, éste seguirá existiendo. Estoy seguro que lo hará porque no hay más que verlo. En el día a día, si bien me encuentro con lectores que no dejan el libro digital ni aunque el propio escritor les dedique un libro, los hay, muchos por fortuna, que viven con la idea romántica de sentir la sensación, el peso, el olor de un libro formado con hojas de papel. Éste se convertirá con el tiempo, en algo que atesorar.  Estamos en continua y constante evolución tecnológica y ante eso no hay nada que se pueda hacer, pero, contra la sensación que produce el pasar las páginas de un libro, creo yo,  poco se puede hacer. 

Prueba de portada
A lo largo de este transitar también me he encontrado con personas que, de tanto acumular libros durante años, un día, por diversas razones, deciden deshacerse de ellos. Es algo que nunca entenderé, pero que, por desgracia, sucede y no pocas veces. 
- Podría donarlos- he dicho a alguna que otra persona que por motivos de mudanzas  se ha desprendido de ellos dejándolos en la basura. 
- Pero si es que nadie me los recoge- escucho.
 Es curioso.


Por mi parte, no descarto conocer más ciudades, más lugares, barrios, portales y lectores protagonistas que hacen que esta historia realmente tenga sentido. Un día decidí hacerlo y hoy estoy convencido de que es el camino correcto.

Ahora está más claro que nunca. Sólo hay un propósito. Escribir, escribir y seguir escribiendo. 
También seguir creciendo en ese desamparo tan increíble que muchos te ofrecen al comentarte historias del siguiente estilo: "el libro electrónico os está haciendo mucho daño a los escritores"; "es que están las cosas tan difíciles"; "ya no se lee casi nada"; "sólo utilizo internet para leer..."

Una vez, recuerdo, una señora me comentó lo siguiente: 
-Es que lo tenéis tan difícil...
- Sí señora-le dije- ¿sabe para quién está la cosa difícil? sólo para aquellos que creen que no se puede. Quizá sea duro admitirlo, pero es la pura verdad. 

Gracias Juanma por este inestimable obsequio que se convierte en una nueva experiencia en el mundo del libro. Incluso de la más absoluta inmundicia, surgen las flores más hermosas.

Tercera edición "agua"


"Para que surja lo posible, 
es necesario intentar una y otra vez lo imposible" 

                                       Herman Hesse







miércoles, 4 de marzo de 2015

Santos Ochoa y TVR me abren sus puertas.

Utilizar todas y cada una de las alternativas que uno tiene a su alcance para promocionarse, en ocasiones puede resultar tarea ardua. Desde hace ya tiempo entiendo que, para mí, sí que lo es. No obstante, dejando tal y como tengo acostumbrado las penalidades aparte, también son muchos los avances, personalidades, charlas y experiencias halladas que si no hubiera sido de esta manera es probable que jamás hubiese descubierto. 

Es una base que atesoro y de la que me siento muy satisfecho.

Siempre lo digo, hacerse un hueco en este mercado editorial resulta muy complicado, pero, a medida en que va pasando el tiempo la cosa va adquiriendo mayor consistencia. 

Sucedió en el día de ayer, que presenté mi última obra "agua" en la librería Santos Ochoa en la ciudad de Logroño. 
Fue otra presentación más. Fue otra llamada a los lectores. Sin duda un paso más, añadido a esta promoción. Allí, tal y como hago siempre, hablé, por supuesto, de mi última novela y la peculiar manera que he elegido para darme a conocer ante mis lectores. Descubrí sorprendido que la mayoría de los presentes conocían mi historia debido a que en alguna ocasión les había tocado la puerta de sus casas y me habían atendido. Otros no lo hicieron pero adquirieron una de mis tarjetas. Sintieron curiosidad y es por eso que acudieron a la presentación. 
Resulta del todo agradable también encontrarte con personas que se te acercan y te dicen algo así:


"¿ Te acuerdas de mí? Me dejaste el libro, al fin lo he leído y me ha gustado. Lo voy a proponer en un club de lectura del cual soy miembro y, en un futuro, te llamaremos para que nos hables de él" 

Fue así como tuve el placer de volver a encontrarme con Encarna, que me contaba todo esto.


Por su parte, Carmelo, en todo momento muy atento,  fue el que preparó la estancia en la que tuvo lugar la charla. Agradezco  profundamente su apoyo y la presencia de los asistentes por su interés. A partir de este punto no queda otra más que seguir intentándolo de nuevo con la finalidad de llegar a más personas para que conozcan esta historia. Ya no vender el libro, que también, pero sí que se sepa que aquí hay un tipo que quiere estar ahí. La carrera no ha terminado de ninguna de las maneras. Es más, a mi parecer, no ha hecho más que comenzar.
Tal y como comenté en el día de ayer, una nueva novela está en proceso de creación, así también algún que otro proyecto literario.  


Con algunos de los asistentes

Me gustó también la iniciativa que tuvo Vanesa (toqué su puerta) en días anteriores a la presentación, cuando me envió varios "mail´s". 
Señalo, con su permiso, unas líneas que me dicen con determinación que esta lucha realmente merece la pena:


"...Por cierto, si tienes hecho algún cartel referente a la charla que darás en Santos Ochoa o de tus libros, me lo puedes pasar y yo lo puedo colocar por la universidad. Considero que hay que promover estas buenas iniciativas y más cuando vienen de un gran esfuerzo y trabajo; a parte del hecho, de que la lectura es una fuente de cultura y de conocimiento que deberíamos aprender a valorar más.
Un saludo"

Está más que claro que siempre hay gente que valora la cultura y este empeño y, tal y cómo decía antes, la búsqueda de tales intereses no ha hecho más que comenzar.

Sin duda una puerta más abierta que me ofreció, esta vez, la librería Santos Ochoa.


           Asimismo, también me la abrió TVR. 
Ángel Andrés fue el que me entrevistó tras la presentación 
y aquí dejo el enlace sobre de lo que se habló: 



(DIME CON QUIEN ANDAS 03-03-15 2 BLOQUE - a partir del 7.20 min.)



No me queda más que agradecer el apoyo recibido a Carmelo, Gema, Encarna, Vanesa, Ángel y a todos los presentes por estas nuevas puertas que me habéis abierto. 

Un fuerte abrazo. 


"Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir"
                                                                                                               Walt Disney